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jueves, 22 de septiembre de 2016

Uno del Vespertino (Mi Primer Beso)

“Uno del vespertino”
By Alexander Galué Rivera


La muchacha que va en sexto “C”, ésa a la que todo mundo le dice ”La Bricny”, no se llama Bricny, en realidad se llama Juanita, pero no le gusta que le digan así. Piensa que su nombre no es bonito, por eso se lo cambió por uno que suena más artísitico: “Bricny”, cómo Brittney Spears, la gringa que sale cantando en la tele.
Era muy buena estudiante, varias veces salió de abanderada, hasta que un día, cuando íbamos en quinto, se enamoró de un muchacho del vespertino. Era un muchacho de sexto, de los más grandes que le decían el Brayan. Al Brayan le gustaba el fútbol y se peinaba como Cristiano Ronaldo, unos hasta decían que se parecía a él.
Él también le hacía ojitos a Juanita, es decir, La Bricny. Se saludaban de lejos, a la hora de la salida, cuando los del vespertino iban entrando y nosotros saliendo.
Un día el muchacho del vespertino le mandó un recado a la Bricny. El recado decía que si quería ser su novia. La Bricny le contestó de volada, que si, que quería ser su novia y que soñaba con el día en que pudieran verse para platicar de cerca.
El muchacho se acercó a ella al día siguiente. Platicaron, se tomaron un refresco y se quedaron juntos hasta que sonó la campana. Yo los seguía de lejos porque a mí me gustaba ella, siempre estuve enamorado de Juanita, pero nunca me atreví a decírselo.
Otro día los vi platicando debajo de un árbol, sentados en la sombra. Al muchacho se le cayeron los cuadernos y él y la Bricny se agacharon a recogerlos al mismo tiempo, sus caras quedaron muy juntas, se miraron a los ojos, sus corazones latieron muy fuerte y el muchacho le dio un beso. Yo sentí muy feo que ellos se besaran y me fui corriendo.

La semana siguiente tuvimos exámenes. Juanita reprobó porque cuando entregó el examen en vez de respuestas había llenado la hoja con corazones atravesados por una flecha, con el nombre del Brayan encerrado adentro del corazón. A partir de ahí, ya no ha vuelto a salir de abanderada. Yo no sé si sigue de novia con el Brayan, pero ya no es la misma. A mi me gustaba más antes de que se cambiara el nombre, cuando era Juanita, la niña más aplicada del quinto “C”, ésa que siempre salía de abanderada, a la que yo soñaba con darle mi primer beso.

domingo, 26 de junio de 2016

El último tequila de Pancho Villa

“El último tequila de Pancho Villa”
By Alexander Galué Rivera.

No la conozco más allá del saludo, pero a fuerza de coincidir con ella en el estacionamiento del edificio, sé que es soltera, sin hijos, probablemente divorciada, tendrá unos cuarenta años de edad y se mata en el gimnasio para lucir una figura que cada día le cuesta más mantener: Senos de buen tamaño, redondos y desafiantes, cintura estrecha y piernas largas. Incipientes arrugas tapadas con discreto maquillaje, pelo teñido de rubio y lentes de pasta gruesa que le dan un toque de maestra de anuncio de colegio de paga (de esos que te hacen pensar qué si las maestras están así de buenas, me inscribo aquí. Ya inscrito te das cuenta lo que es la publicidad engañosa).
A veces va al karaoke, tiene un maestro de Yoga, que pensé le daba algún servicio extra, pero un día me lo encontré (si, al maestro de yoga) con su novio en el cine, y supe que las clases se limitaban exclusivamente a contorsiones y filosofía Brahmánica. Además, es doctora, y porta su bata, como todos los médicos, con orgullo mal disimulado.
Nunca antes le había hablado, hasta ése día que en el gimnasio se me ocurrió entrenar con un compañero de un peso muy superior al mío.
Les comento: Desde mi época universitaria, practico el boxeo para mantenerme en forma. No es lo que llamaría un deporte violento (nunca he visto un boxeador con fractura expuesta de tibia y peroné, como a veces ocurre en el fútbol, por ejemplo) pero si que es una actividad de alta demanda física, y además requiere de táctica y estrategia, es decir, concentración mental, y ése día que me enfrenté a un rival que estaba dos divisiones por encima de la mía, estaba medio desconcentrado.
Me mantuve en pie gracias a mi agilidad para esquivar los golpes y mi capacidad técnica, pero el daño ya estaba hecho, en las regaderas noté que mi cuerpo presentaba sendos moretones y para la media noche no soportaba el dolor en las costillas, como pinchazos de fuego. Fueron esas agujas quemantes las que me hicieron atreverme a llamar a la puerta de mi vecina, la doctora.
Venciendo la pena, toqué suavemente a su puerta. En el interior de la casa se prendió un foco, se entreabrió una cortina y se abrió la puerta. Apareció ella, en un pantalón de pijama y una blusa que después me di cuenta, se transparentaba a contra luz.
--Buenas noches, doctora--- dije apenado --- disculpe que venga a molestarla tan tarde, pero tengo un dolor muy fuerte debido a un golpe que recibí aquí en el abdomen– me excusé con timidez.
--¿Pleito de borrachos? Me preguntó con dureza.
-- No bebo…practico el boxeo y me dieron unos golpes que me duelen mucho --
--debe ser un dolor muy fuerte para que venga a verme a ésta hora --- Me reprochó ella con el ceño fruncido.
-- Si, doctora, bien intenso el dolor. Pero si no me puede atender, lo comprenderé… ya es muy noche – fingí estar dispuesto a retirarme, pero ella me detuvo con un gesto de la mano.
-- Hice un juramento (el de Hipócrates).  Así que pase, está en su casa— Dijo con un suspiro de resignación.
Entramos y en el recibidor pude notar un gran retrato de Pancho Villa rodeado de luces de colores; me di cuenta que se trataba de un altar.  
En el altar, el retrato del General Revolucionario estaba entronizado, como si fuera un santo. Había dos floreros a manera de ofrenda con sendos ramos de rosas, un tazón lleno de monedas y una botella de tequila flanqueada con dos pequeños vasos tequileros.
No pude resistir la tentación y levanté la botella para ver la etiqueta. Pura curiosidad, ya que no bebo. La doctora se escandalizó
--¡No la hubiera levantado!, ¡ahora tendremos que tomarnos un caballito a salud del General! –
---¿Cuál caballito?, ¿de cuál General? –
--De mi General Villa – Dijo ella apuntando con el mentón el altar.
--pero…--
--Nada de peros, mi General es muy celoso. Ande, tómelo de un solo trago – Dijo mientras servía el tequila.
--- Lo que pasa es que…---
--- Nada de peros, le digo. Además, por su culpa yo también tendré que tomarme uno –

Me alcanzó el vaso y yo lo bebí de un sorbo. Ella también lo bebió, echando la cabeza hacia atrás, dejándome ver la blanca piel de su cuello hasta donde el cuello se convierte en escote. Después volvió a llenar los vasitos tequileros
 – tenemos que tomarnos otro --- me dijo.
Traté de disipar los ardientes vapores etílicos de mi garganta y rechacé el trago
 ---no, gracias, doctora, ya le dije que no bebo demasiado ---
Pero ella no atendió mi negativa.
--- Yo tampoco estoy acostumbrada a beber, pero es de a fuerza. Se me olvidó que antes de tomarnos el tequila teníamos que brindar con mi General, y ya le dije que es muy celoso, así que no se haga de la boca chiquita y beba hasta el fondo – me dijo con autoridad que no pude rebatir.
 No me quedó más remedio que levantar el vaso hacia el retrato de Villa, a manera de brindis, y beber de un sorbo el quemante licor. Ella hizo lo mismo, después me hizo pasar a la sala y me pidió que la esperara mientras iba por su maletín médico para revisarme.
Mientras se alejaba, vi que el ejercicio mantenía todo en su lugar. De espaldas parecía quince años más joven, además, el tequila le había alegrado los pasos.
La observé caminar hasta que desapareció tras las cortinas que dividían la sala del resto de la casa, luego me puse a curiosear su librero: un mueble color caoba, macizo y grande. La mayoría de los libros eran literatura médica especializada y viejas enciclopedias, pero en el entrepaño superior había una nutrida colección de libros metafísicos, desde Alan kardek hasta Karen Lara, pasando por Conny Méndez.
La doctora regresó y me encontró husmeando sus libros. Traía los lentes de intelectual engarzados y la bata de doctora puesta, pero la misma blusa semitransparente con la que salió a recibirme. Los botones de la bata estaban desabrochados y sus redondeadas formas se podían apreciar bajo la delgada tela, incluso, los oscuros manchones que coronaban sus erguidos senos. Un deleite para mi vista.
---¿Le gustan? – me preguntó mirándome a los ojos.

--¿Qué si me gustan qué? – me sonrojé hasta el pecho.
---Los libros. ¿le gusta leer? —me dijo señalando el librero con una mano. En la otra sostenía su maletín de doctor.
--- Ha! Si…me encanta leer, pero debo aceptar que la literatura metafísica no es mi fuerte --- Dije señalando el libro de Alan Kardek.
--- Estrictamente hablando --- dijo ---toda literatura es metafísica, así sea un manual para ingenieros o un libro de anatomía ¿no cree? –
--- interesante su punto de vista, doctora. Entonces debo corregir: aunque he escuchado acerca de ellas, no conozco la obra de Karen Lara ni la de Conny Méndez—
--pues le recomiendo que empiece a conocerlas. Si gusta le presto un libro, el que usted escoja –
--- Si, muchas gracias, doctora. Por cierto, no encontré en el librero ninguna biografía de Pancho Villa, y por lo que veo, usted lo admira mucho –
--- Es más que admiración—dijo ella, enfática. Luego agregó--… Y ya sé todo de mi General. Por ejemplo, que es muy milagroso y que, si le tenemos su altar iluminado y no le falta su vasito de tequila, nos da carácter para enfrentar todos los problemas que se nos presenten, aún los más difíciles—  Abrió el maletín y sacó de su interior una lamparita y un estetoscopio.
---desabróchese la camisa—me ordenó.
Yo la miré a los ojos mientras terminaba de desabrochar el último botón de mi camisa. Le mostré el pecho lleno de moretones.
---Lamento contrariarla, doctora, pero todos los biógrafos de Villa coinciden que el General era estrictamente abstemio –
---¿qué quiere decir? – me miró sorprendida
---que su General no tomaba ni una sola gota de alcohol, además, odiaba a los borrachos –
--- ¡Cómo que mi General no tomaba tequila!, entonces ¿qué tomaba? -- Parecía que la doctora había recibido un derechazo.
---tomaba malteadas de fresa – Le contesté. Ella chistó incrédula y la luz de la lamparita me hirió los ojos.
---¿malteadas de fresa?, es lo que toma mi instructor de Yoga --- dijo con un gesto de desilusión.
---¿y su instructor de Yoga no merece un altar? – pregunté socarronamente.
--- pues si, pero de otro tipo – Dijo ella, palpándome los moretones que me cubrían las costillas. –oiga—me dijo alumbrándome el pecho con la lamparita– mire que moreteado está, que tranquiza le arrimaron, debería encomendarse a mi General antes de subirse al ring, así no le iría tan mal –
Yo repliqué --- ya le dije que a Villa no le gustaba el tequila.
--- pues póngale sus malteadas de fresa— me dijo como quien reprende a un bobo. Luego agregó ---pobre de mi General, a él que le encantaban las malteadas y yo poniéndole su botellota de tequila. ¡Qué bárbaro!, se ponía borrachito y me hacía los milagros alrevesados. Yo creo que por eso cuando le pedí un novio me mandó primero a mi maestro de Yoga… y luego a usted, que es boxeador, y así moreteado ¿para qué me sirve? ---
---sería cuestión de investigar--- suspiré.
---¿le duele aquí? – me preguntó presionando su mano contra mi pecho.
--si, mucho—ahogué un quejido.
--¿y aquí?—
--ahí me duele menos, doctora --
--¿y acá? —
--no, doctora, ahí ya no me duele nada, nadita--
La doctora palpó mi abdomen, donde había moretones y donde no los había. Cerré los ojos y dejé que me auscultara todo lo que quisiera.  El tequila había disipado el dolor y en el altar del recibidor, Pancho Villa sonreía, pícaro, con los ojos achispados por los vapores del tequila.










viernes, 10 de junio de 2016

De hombres, mujeres y lobos

De hombres, mujeres y lobos


En su deslumbrante ensayo titulado “El simio desnudo”, el etólogo inglés Desmond Morris, nos dice que el ser humano, sexualmente se encuentra hoy en día en una situación un tanto confusa. 
Como primate, es impulsado en una dirección; como carnívoro por adopción, es impulsado en otra.
Sea como fuere, el grado evolutivo alcanzado por el homo sapiens es sorprendente. Por ejemplo, el varón humano tiene el pene más grande de todos los primates (chimpancés y gorilas incluidos) y la hembra de nuestra especie tiene  senos desarrollados y especializados que además de desempeñar las funciones de amamantar a las crías, juegan un rol importante y fundamental en la atracción sexual.

Durante la fase pre copulativa y durante el coito, el pezón femenino será lamido, chupado e incluso mordido por el varón y cuando la hembra haya alcanzado el orgasmo, su seno aumentará por término medio un 25% de sus dimensiones normales. Por increíble que parezca, Morris deduce que los senos redondeados y hemisféricos  de nuestra hembra son copia de las carnosas nalgas y de ahí surge el atractivo de índole sexual que despierta en el macho de nuestra especie.  
A pesar de la brillantez de su ensayo, Morris no comenta nada acerca del atractivo de las nalgas masculinas hacia las hembras, aunque es un hecho que las mujeres se sienten atraídas por un trasero masculino con una buena dotación de nalgas.

Intrigado por esta preferencia femenina, me puse a investigar infructuosamente por largo tiempo hasta que por un golpe de suerte, en una librería de usados en el puerto de Tampico, me encontré un libro maltratado, sin título y sin pastas, traducido al español autoría de un tal Dr. Igor Tovarich. En este ensayo, el desconocido Dr. Tovarich nos dice que el número de mujeres con que el hombre primitivo se podía aparear era directamente proporcional a su posición jerárquica dentro de la manada. Es decir, el macho Alfa seleccionaba a las hembras más hermosas y fértiles para aparearse y ellas copularían gustosas con él , mientras rechazaban a los varones de menor rango, que  deberían  conformarse con las mujeres que el líder desechaba... o con nada.
.
En el crudo invierno de la era glacial, las pieles de lobo eran símbolo de estatus y riqueza;  el más poderoso y hábil cazador tendría el mayor número de pieles con que abrigar a sus esposas y cachorros. Las pieles de lobo de un macho Alfa servían como trofeos de caza, cálido abrigo y mullido lecho nupcial, pero sobre todo, como símbolo de su estatus.  Las actividades propias de la conquista de esas pieles, por ejemplo, la  persecución de la presa o la lucha contra un enemigo de alguna tribu rival, desarrollarían en el macho los músculos de las piernas y agrandarían en especial las poderosas nalgas. De ahí que las mujeres aprecien sexualmente un trasero firme en el varón de nuestra especie. Unas nalgas firmes le aseguraban instintivamente a la hembra que el cazador podría correr la distancia y a la velocidad necesarias para garantizarle alimento y abrigo a ella y sus crías.

Las mujeres de hoy en día no están atenidas a que ningún macho les provea vestido y sustento; las pieles de lobo dejaron de ser un símbolo de jerarquía y estatus; tampoco es necesario desarrollar nalgas que nos den resistencia y velocidad de cazador de la era glacial. Sin embrago, al ver una chica hermosa del brazo de un hombre feo, subirse a la camioneta Ford Lobo de este y partir a toda velocidad, me da la impresión que en cuanto a hombres, mujeres y lobos, no hemos cambiado mucho en los últimos 10 mil años.



viernes, 3 de junio de 2016

Patria antes que partido.




Patria antes que partido.

El veleidoso Gral. Miguel Negrete Novoa, cambió varias veces de bando. Liberal en un principio, defendió valientemente la patria durante la primera guerra contra los Estados Unidos (1846-1848) y se unió a la Revolución de Ayutla (1854) para derrocar a Su Alteza Serenísima Antonio López de Santa Anna, quien gobernaba el país de manera dictatorial.


Ferviente católico, durante la Guerra de Reforma abrazó los ideales Conservadores, que con el Plan de Tacubaya pretendían abolir la constitución de 1857 por encontrarla contraria a los intereses de la Iglesia. A finales de 1857 cambia de parecer y defiende en Tlaxcala la Constitución que meses antes había querido abolir.

En 1858 vuelve a cambiar de bando y se pone bajo las órdenes del General Conservador Miguel Miramón, quien lo asciende a Coronel. Derrotado definitivamente por las fuerzas Liberales de Jesús Gonzales Ortega se retira a la vida privada gracias a una amnistía que le otorgó el Presidente Benito Juárez. El dolor de la derrota arraiga aún más el conservadurismo en el pecho del Coronel Negrete.
En 1862, cuando el Conde de Lorencez llegó a coordinar la invasión francesa a México, los Conservadores brincaron de júbilo. Veían la oportunidad de derrotar a los Liberales y arrebatarles el poder sin importar si tenían que aliarse con los enemigos de la Patria o con el mismísimo Diablo. Se pusieron a disposición del ejército invasor decididos a apuntar sus armas contra sus compatriotas mexicanos.
Por ejemplo, Juan Nepomuceno Almonte (hijo de Dn José María Morelos y Pavón) se proclamó Jefe Supremo de la Nación y se dedicó en cuerpo y alma a reunir un ejército para apoyar a los invasores europeos. La mayoría de los militares Conservadores, que aún rumiaban su derrota en la Guerra de Reforma, estaban más que dispuestos a unirse al autoproclamado Jefe Supremo. Era la ocasión que estaban esperando para vengar lo que ellos consideraban la afrenta mayúscula de la victoria Liberal. Hubo una excepción.

El Gral. Miguel Negrete se presentó ante los Liberales dispuesto a defender a la Patria. Temiendo una trampa, los liberales le cuestionan sus motivos, ¿por qué siendo él un convencido Conservador decide en un momento tan crucial unirse al bando Liberal?. Su respuesta es lacónica y convincente: “Tengo Patria antes que Partido”.
Bajo las órdenes de Zaragoza defiende de manera audaz el fuerte de Loreto, fue él quien ordenó que se disparara el primer cañonazo el 5 de mayo de 1862 y fue él quien llevó el peso de la batalla dirigido diestramente por el Gral. Zaragoza.
Las palabras finales de su Parte de Guerra dicen:
Al frente de un enemigo tan respetable por sus gloriosos antecedentes de guerrero, supieron nuestros humildes soldados demostrarle que nada vale el valor cuando la justicia falta y han hecho comprender a los vencidos que no se ofende impunemente a la patria por desgraciada y débil que se le suponga, aunque le ha quedado el sentimiento de ver perecer a soldados tan valientes, dignos de morir por una causa más noble para ellos y más honrosa para el ilustrado e inteligente pueblo a que pertenece.
Dios, Libertad y Reforma.
Línea de Loreto a Guadalupe, mayo 6 de 1862
Miguel Negrete

Sea pues ésta entrada al blog, un sencillo pero sentido homenaje a un hombre que ante la disyuntiva de elegir Patria o Partido, dejó de lado agravios y rencores e hizo la elección correcta.



domingo, 8 de mayo de 2016

RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA

RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA.

UNA OBRA DE AMOR, ESPERANZA Y TAMALES OAXAQUEÑOS
BY ALEXANDER GALUÉ RIVERA


PUEDES DESCARGAR LA VERSIÓN IMRIMIBLE DANDO CLICK AQUÍ 

PERSONAJES:
NARRADOR
REINA ALEXIA
REY RODOLFO
REINA GOTHEL
RAPUNZEL
EUGIN
PRÍNCIPE RODO
DON MARTÍN / PRINCESA KARINA
REINA DANA

PRIMER ACTO

NARRADOR (VESTIDA COMO UN HERALDO, GOLPEA TRES VECES EL PISO CON SU BASTÓN DIRIGIÉNDOSE AL PÚBLICO):
¡ATENCIÓN!, ¡ATENCIÓN! LOS HECHOS QUE AQUÍ SE NARRAN SUCEDIERON HACE MUCHO, MUCHO TIEMPO, EN UN LUGAR MUY MUY LEJANO.
ÉSTA ES LA HISTORIA DE LA REINA ALEXIA, QUE ESTÁ ESPERANDO SU PRIMER BEBÉ Y HA CAÍDO GRAVEMENTE ENFERMA.
LA ÚNICA ESPERANZA DE QUE SE ALIVIE, ES UNA FLOR QUE CURA LAS HERIDAS Y REJUVENECE A LAS PERSONAS. PERO NADIE SABE DONDE CRECE, POR QUE ES UNA FLOR MÁGICA. (MUESTRA LA FLOR DORADA AL PÚBLICO)
AL VER A SU ESPOSA TAN GRAVE, EL REY SALIÓ EN BUSCA DE LA MÁGICA FLOR DORADA. Y DESPUÉS DE MUCHO TIEMPO, HA REGRESADO AL PALACIO:
REY RODOLFO: -- YA LLEGUÉ, VIEJITA.
REINA ALEXIA: -- OH, AMADO MÍO, QUE BUENO QUE LLEGASTE. SIENTO QUE ME MUERO --
REY RODOLFO: -- NO, NADA DE MORIRSE. MIRA LO QUE TE TRAJE – (LE ENTREGA UNA BOLSA).
REINA ALEXIA: (ABRE LA BOLSA Y MIRA ADENTRO) --¿TAMALES OAXAQUEÑOS? –
REY RODOLFO:  -- ¡SI!, ESTÁN CALIENTITOS, MIRA.
REINA ALEXIA:  ---¿Y LA FLOR DORADA? ---
REY RODOLFO: -- ¿LA FLOR DORADA? BUENO, NO LA ENCONTRÉ. PERO… ¿QUÉ ME DICES DE LOS TAMALITOS?.
REINA ALEXIA: (ENOJADA) -- Y ¿ACASO CREES QUE CON TAMALES OAXAQUEÑOS ME VOY A CURAR? –
REY RODOLFO: -- YO CREO QUE SI. LOS COMPRÉ CON LA SEÑORA ESA QUE GRITA “HAY TAMALES, CALIENTITOS LOS TAMALES OAXAQUEÑOS” –
REINA ALEXIA: -- PUES A VER, SÍRVEME UNOS TRES –
NARRADOR: -- DESPUÉS DE COMERSE LOS TAMALES, LA REINA SE ALIVIÓ Y TUVO A LA MÁS BELLA DE LAS PRINCESAS. LE PUSIERON POR NOMBRE RAPUNZEL.
REINA ALEXIA: --- HE AQUÍ NUESTRA HIJA –
REY RODOLFO: -- QUÉ HERMOSA ESTÁ.  Y MIRA QUE BELLO, NACIÓ ENVUELTA EN HOJAS DE MAÍZ, COMO UN TAMAL –
REINA ALEXIA: -- ¿SERÁ POR AQUELLOS TAMALES OAXAQUEÑOS QUE ME COMÍ CUANDO ESTUVE ENFERMA? –
REY RODOLFO:-- YO CREO QUE SI, Y MIRA SU CABECITA, TIENE PELOS DE ELOTE –
REINA ALEXIA: --- ¡QUE CABELLOS MAS RUBIOS! HO, AMADO MÍO. MIRA, YA SE DURMIÓ ---
REY RODOLFO:  --- PARECE UNA MUÑECA ¿VERDAD?---
(DEJAN A LA BEBÉ EN LA CUNA Y SE VAN)
NARRADOR: -- LA BELLA, PERO CRUEL REINA GOETHEL, PIENSA QUE EL CABELLO DE RAPUNZEL, ES MÁGICO. NO SABE QUE SON PELOS DE ELOTE Y CREE QUE SON RUBIOS POR LA FLOR DORADA.
(ENTRA EN ESCENA LA REINA GOTHEL)
REINA GOTHEL: --  SOY HERMOSA, PERO TENGO MIEDO DE ENVEJECER. QUIERO SER JOVEN POR SIEMPRE.   – (SE ASOMA A LA CUNA) MIREN NADA MÁS QUE PELO TAN RUBIO. ESTOY SEGURA DE QUE ES MÁGICO.  (SACA A LA NIÑA DE LA CUNA) DIOS MÍO, ¿A QUÉ HUELE?... PERO ¿QUÉ LE DAN DE COMER A ESTA NIÑA?.  EN FIN, ME LA LLEVARÉ. (SE VA CON LA NIÑA)
(EL REY RODOLFO Y LA REINA ALEXIA BUSCAN EN LA CUNA A LA NIÑA Y NO LA ENCUENTRAN)
REINA ALEXIA: -- MI HIJA NO ESTÁ, SE LA HAN ROBADO –
REY RODOLFO: -- OH, NO, MI POBRE HIJA. (SE DIRIGE AL PÚBLICO) BUSQUEN A MI HIJA. EL ORO DEL REINO A QUIEN ENCUENTRE A MI HIJA.
REINA ALEXIA: -- EL ORO DEL REINO A QUIEN LA ENCUENTRE, SALGAN PRONTO A BUSCARLA.
(CAEN DE RODILLAS, LLORANDO).

 RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA.SEGUNDO ACTO

NARRADOR: RAPUNZEL HA PASADO QUINCE AÑOS EN LO ALTO DE UNA TORRE. NUNCA HA BAJADO DE AHÍ DESDE QUE FUE RAPTADA POR LA REINA GOETHEL, QUIEN LA HA HECHO CREER QUE ES SU MADRE.
(RAPUNZEL SE ENCUENTRA BARRIENDO Y LA ESCOBA SE ZAFA DEL MANGO)
RAPUNZEL: (MIENTRAS BARRE, CANTA) – CANTA RUISEÑOR, CANTA…. (SE ZAFA EL MANGO DE LA ESCOBA , SE QUEDA CON EL PURO PALO)
REINA GOETHEL: RAPUZEL, RAPUNZEEEEL.
RAPUNZEL: YA VOOOOOY (SE ASOMA POR LA VENTANA) HOLA MAMÁ.
REINA GOETHEL: AVIÉNTAME EL PELO
RAPUNZEL: AHÍ VA (LE AVIENTA EL PALO DE LA ESCOBA)
REINA GOETHEL: DIJE EL PELO, NO EL PALO
RAPUNZEL: HAAA, AHÍ TE VA (LE AVIENTA EL PELO Y LA REINA GOETHEL SUBE)
REINA GOETHEL: TE TRAJE ALGO DE COMIDA
RAPUNZEL: GRACIAS, MAMÁ,PERO AHORITA NO TENGO HAMBRE. MEJOR DIME ¿QUÉ PENSASTE?
REINA GOETHEL: PUES AHORITA QUE ME AVENTASTE EL PALO PENSÉ QUE O ESTÁS SORDA O ESTÁS MENSA Y QUE ADEMÁS…
RAPUNZEL: NO, MAMÁ, DE ESO NO,
REINA GOETHEL: ¿ENTONCES …?
RAPUNZEL: DE QUE SI ME VAS A DEJAR IR AL CONCIERTO DE PIT BULL
REINA GOETHEL: ¿PIT BULL? NO SEÑORITA, NADA DE PERROS EN ÉSTA CASA.
RAPUNZEL: NO, MAMÁ. EL CONCIERTO DE PIT BULL, EL CANTANTE
REINA GOETHEL: AH, ESE PIT BULL.
RAPUNZEL: ÉSE MERO
REINA GOETHEL: A VER, DIME ¿YA ARREGLASTE TU CUARTO?, ¿YA DOBLASTE TU ROPA? ¿YA HICISTE LA TAREA?
RAPUNZEL: HAY MAMÁ. NUNCA ME DEJAS SALIR.
REINA GOETHEL: ¿Y CÓMO QUIERES SALIR, SI NO HACES NADA Y TE LA VIVES EN EL CELULAR?
RAPUNZEL: PERO
REINA GOETHEL: NADA DE PEROS
RAPUNZEL: PERO..
REINA GOETHEL: NADA
APUNZEL: PERO…
REINA GOETHEL: CERO
RAPUNZEL: PERO...
REINA GOETHEL: SÁAAQUESE.
(SALEN DE ESCENA)
NARRADOR: LA REINA GOETHEL JAMÁS DEJA SALIR A RAPUNZEL, LA TIENE ESCONDIDA. PERO ALLÁ AFUERA, EL REY OFRECE EL ORO DEL REINO A QUIEN ENCUENTRE A SU AMADA HIJA.  MIREN,  AQUÍ TENEMOS A TRES VALIENTES CABALLEROS QUE BUSCAN GANAR LA RECOMPENSA.

(ENTRAN A ESCENA EUNGIN, DON MARTÍN Y EL PRÍNCIPE RODO)
EUGIN:  YO SOY EUGIN, SOY ALTO, GUAPO Y CARISMÁTICO.
RODO: YO SOY EL PRÍNCIPE RODO, FUERTE, VALIENTE Y MUY COQUETO.
DON MARTÍN: YO SOY DON MARTÍN, EL MEJOR VESTIDO Y EL MÁS CATRÍN.
RODO: (SUSPIRANDO) Y EL QUE MÁS BONITOS OJOS TIENE.
EUGIN Y DON MARTÍN: ¿CÓMO  DIJO?
RODO: ESTEEE, ¡SABÍAN USTEDES QUE LOS TIBURONES TIENEN TRES HILERAS DE DIENTES?
EUGIN: Y LAS SALADITAS SON HORNEADAS, ¿VERDAD?
DON MARTÍN: SI ME DISCULPA, CABALLERO. CREO QUE ESCUCHÉ ALGO ACERCA DE MIS OJOS.
RODO: NO, PARA NADA.
DON MARTÍN: ¿SEGURO?
RODO: SEGURO, SEGURITO.
DON MARTIN: ESTÁ BIEN, DÍGANME, ¿TAMBIÉN ESTÁN BUSCANDO A LA PRINCESA RAPUNZEL?
EUGIN: YO SI. LA QUIERO RESCATAR PARA CASARME CON ELLA.
RODO: ¿Y SI ESTÁ FEA?
EUGIN: NO CREO QUE ESTÉ FEA. YO PRESIENTO QUE ES HERMOSA
RODO:  (SUSPIRANDO) COMO DON MARTÍN
EUGIN Y DON MARTÍN: ¿CÓMO DIJO?
RODO: QUE YO TAMBIÉN BUSCO A LA PRINCESA, COMO DON MARTÍN.
EUGIN: HAAAA
DON MARTÍN: CREO QUE VOLVIÓ A REFERIRSE A MI PERSONA. ¿QUIERE QUE CRUCEMOS NUESTRAS ESPADAS EN UN DUELO?
RODO: NO, DE NINGUNA MANERA. MEJOR  NOS DESPEDIMOS Y MAÑANA NOS VEMOS.
DON MARTÍN: (MOLESTO) ADIÓS.
EUGIN: HASTA LA VISTA
(SALEN LOS TRES DE ESCENA)
NARRADOR: EL PRÍNCIPE RODO ESTÁ PREOCUPADO. HAY ALGO QUE LO INQUIETA Y CORRE A PEDIR CONSEJO A SU MADRE
(LA REINA DANA ES LA MAMÁ DEL PRÍNCIPE RODO. ESTÁ SENTADA, TEJIENDO)
RODO: HERIDO VENGO MI MADRE……
REINA DANA: HIJO, QUE BUENO QUE LLEGASTE PARA QUE VAYAS POR LAS TORTILLAS Y ME AYUDES A PONER LA MESA.
RODO: MAMÁ, PÓNME ATENCIÓN, QUE NO VES QUE VENGO HERIDO.
REINA DANA: ¿HERIDO DE DONDE? NO TE VEO SANGRE, MORETÓN NI CHIPOTE.
RODO: HERIDO VENGO DE AMORES, MADRE.
REINA DANA: HA, DE AMORES.
RODO: SI, MAMÁ, ADEMÁS CREO QUE SOY… (SE ACERCA AL OIDO DE LA REINA DANA Y LE DICE ALGO EN SECRETO)
REINA DANA: ¿QUÉ ERES REY?.. NO,  TODAVÍA NO ERES REY, ERES PRÍNCIPE.
RODO: NO MAMÁ, QUE CREO QUE SOY (SECRETO EN EL OÍDO DE LA REINA DANA).
REINA DANA: HA CARAY, TAN MACHITO QUE TE VEÍAS.
RODO: ESTOY PREOCUPADO, MAMÁ. NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN DON MARTÍN. TIENE UNOS OJOS MUY BONITOS.
REINA DANA:  A VER, VAMOS A VER. TU TRANQUILO. DIME ¿QUIÉN ES TU CANTANTE FAVORITO?
RODO: VICENTE FERNÁNDEZ
REINA DANA: Y TU DEPORTE FAVORITO
RODO: EL FUTBOL
REINA DANA: A QUIEN LE VAS
RODO: A LAS CHIVAS
REINA DANA: Y DONDE NACISTE
RODO: EN JALISCO
REINA DANA: NO, PUES TIENES TODO PARA SER MACHÍN. A MI SE ME HACE QUE EL TAL DON MARTÍN ES UNA DONCELLA VESTIDA DE GUERRERO
RODO: ¿CÓMO MULÁN?
REINA DANA: PUES SI, HA DE SER MUY MULA PARA DISFRAZARCE DE HOMBRE
RODO: DIJE QUE SI COMO MULAN. UNA PRINCESA QUE SE DISFRAZABA DE GUERRERO PARA SALVAR EL HONOR DE SU PADRE.
REINA DANA: ÁNDALE, MÁS O MENOS.
RODO: ¿QUÉ HAGO, MADRE?
REINA DANA: MIRA, LLÉVALA A LIVERPOOL. SI SE VA A LAS BOLSAS Y LOS ZAPATOS, ES MUJER.
RODO: ¿Y SI NO?
REINA DANNA: SI NO, FÍJATE CUANTO LE DURA EL SALDO DEL CELULAR. SI SE LO GASTA TODO EN UN DÍA, ES MUJER
RODO: ¿Y SI NO?
REINA DANA: SI NO, NO TE PREOCUPES, YO TE ACEPTO TAL COMO ERES Y SIEMPRE TE VOY A QUERER, AUNQUE LE VAYAS AL AMERICA.
RODO: GRACIAS MADRE, NO SE QUE HARÍA SIN TI
REINA DANA: PUES DE MOMENTO LANZATE POR LAS TORTILLAS Y AYÚDAME A PONER LA MESA.

RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA.TERCER ACTO

EUGIN:  MIREN COMPAÑEROS, ALLÁ A LO LEJOS SE VE UNA TORRE
DON MARTÍN: UNA TORRE MISTERIOSA
RODO: ¿DÓNDE?
DON MARTÍN: AHÍ, JUSTO FRENTE AL MONUMENTO A LA MADRE
RODO: HA, YA LA VI.
EUGIN: MIREN, UNA MUJER SE ESTÁ SUBIENDO
DON MARTÍN: EN LA MADRE
EUGIN: NO, EN LA TORRE.
DON MARTÍN: ME REFIERO A QUE QUIZÁ SEA LA TORRE DONDE SE ESCONDE LA PRINCESA
EUGIN:(SACANDO SU ESPADA)  VOY A SALVAR A MI AMOR
DON MARTÍN: (SACANDO SU ESPADA) VOY A GANAR EL ORO DEL REINO
RODO: (SACANDO UNA LIBRETITA Y UN LÁPIZ) VOY A HACERLE UNAS PREGUNTAS. OIGA, DON MARTÍN ¿CUÁNTO LE DURA EL SALDO DEL CELULAR?
DON MARTÍN: UNA RECARGA DE TREINTA PESOS ME DURA UN MES
RODO: CHIN, SE ME HACE QUE ME ESTOY VOLVIENDO AMERICANISTA.
EUGIN: VAMOS, AL RESCATE
(SALEN DE ESCENA)
RAPUNZEL:  MADRE, DÉJAME SALIR. HOY ES EL CONCIERTO DE PITBULL
REINA GOETHEL: NI HABLAR. NO INSISTAS, YA ME VOY. (SE VA)
(ENTRAN EN ESCENA LOS TRES CABALLEROS)
EUGIN: RAPUNZEL, AMADA MÍA, SE QUE ESTÁS AHÍ. HE VENIDO A SALVARTE
RAPUNZEL: ¿A SALVARME DE QUE? ¿QUIÉNES SON USTEDES? ¿QUÉ HACEN AQUÍ?
DON MARTÍN: DE LA MALVADA REINA, LOS TRES CABALLEROS, VENIMOS A RESCATARTE
RAPUNZEL: NO ENTIENDO. ALÉJENSE DE MÍ. LES ADVIERTO QUE TENGO UN SARTÉN Y NO DUDARÉ EN USARLO
RODO: PUES YO QUIERO UN BISTECK CON PAPAS Y FRIJOLES REFRITOS
RAPUNZEL: ME REFIERO A QUE VOY A ESTRELLAR ÉSTE SARTÉN EN SUS CABEZOTAS.
EUGIN: TE LO EXPLICARÉ RÁPIDAMENTE. TU ERES LA PRINCESA RAPUNZEL, HIJA DE LOS MONARCAS DE ÉSTE REINO.
DON MARTÍN: Y LA SEÑORA A QUIEN LE DICES MADRE, EN REALIDAD ES UNA REINA MALVADA QUE TE RAPTÓ CUANDO ERAS PEQUEÑA
RODO: Y HEMOS VENIDO A RESCATARTE.
RAPUNZEL: NO LES CREO NADA. NO IRÉ CON USTEDES A NINGUNA PARTE
EUGIN: ADEMÁS, QUIERO QUE TE CASES CONMIGO
RAPUNZEL: CASARME CON USTED, NI LOCA
EUGIN: TENGO BOLETOS PARA EL CONCIERTO DE PIT BULL. (SACA DOS BOLETOS)
RAPUNZEL: (LE ARREBATA LOS BOLETOS) OH, AMADO MÍO.
(EUGIN Y RAPUNZEL SALEN DE ESCENA TOMADOS DEL BRAZO)
DON MARTÍN: A ESOS DOS PALOMOS NO LOS VEMOS HASTA DESPUÉS DEL CONCIERTO.
RODO: SI, YO CREO QUE HASTA DESPUÉS DEL CONCIERTO. OIGA, DON MARTÍN, USTED CUANDO VA A LIVERPÓOL ¿QUÉ ES LO QUE COMPRA?
DON MARTÍN: BOLSAS Y ZAPATOS, POR SUPUESTO, POR QUE NO SOY DON MARTÍN, SI NO LA PRINCESA KARINA (SE SUELTA EL PELO) ME DISFRACÉ DE GUERRERO PARA SALVAR EL HONOR DE MI PADRE Y SI QUIERE PLATICAR CONMIGO, PRIMERO TENDRÁ QUE ALCANZARME. (SALE CORRIENDO).
RODO: LO SABÍA. ¡YUPI!   LE SIGO YENDO A LAS CHIVAS. A LA BIO, A LA BAO, A LA BIM BOM BA, CHIVAS, CHIVAS, RA RA RA (SALE CORRIENDO TRAS LA PRINCESA).
NARRADOR: DESPUÉS DEL CONCIERTO, LOS TRES CABALLEROS, O MEJOR DICHO, LOS DOS CABALLEROS Y LA PRICESA KARINA, LLEVARON A RAPUNZEL ANTE SUS VERDADEROS PADRES.
(TODOS A ESCENA)
EUGIN: SU MAJESTAD. HEMOS ENCONTRADO A SU HIJA RAPUNZEL. HÉLA AQUÍ.
REINA ALEXIA: HIJA MÍA, QUÉ GRANDE ESTÁS. ADENTRO DEL PALACIO NOS ESPERA TU PADRE. TE EXTRAÑAMOS TANTO (LA ABRAZA).
RAPUNZEL: MADRE, GRACIAS POR NO RENDIRTE. GRACIAS POR BUSCARME TODO ÉSTE TIEMPO SIN PERDER LA FE.
REINA ALEXIA: SABÍA QUE TE ENCONTRARÍA. GRACIAS DIOS MÍO (A LOS CABALLEROS Y A LA PRINCESA KARINA) Y GRACIAS A USTEDES POR HABER ENCONTRADO A MI HIJA.
RODO: ES UN HONOR HABER SERVIDO A SU MAJESTAD
REINA ALEXIA: POR CIERTO, AQUÍ ESTÁ EL LORO DEL REINO, PARA QUE SE LO REPARTAN (SACA UNA JAULA CON UN LORO DISECADO)
EUGIN: ¿QUÉ ES ESTO?
REINA ALEXIA: EL “LORO” DEL REINO ¿USTEDES QUE ENTENDIERON?
PRINCESA KARINA: HAAAA, EL “LLLLOORO”
EUGIN: YO ME CONFORMO CON QUE ME CONCEDA LA MANO DE SU HIJA, ME QUIERO CASAR CON ELLA.
REINA DANA: Y MI RODO SE VA A CASAR CON LA PRINCESA KARINA, POR QUE  LES INFORMO QUE MI HIJO LE SIGUE YENDO A LAS CHIVAS.
REINA GOETHEL: MIREN, MIREN LO QUE ME ENCONTRÉ (LEVANTA DEL PISO LA FLOR DORADA)
TODOS: ES LA MÁGICA FLOR DORADA
REINA GOETHEL: (CANTANDO) LIBRE SOY, LIBRE SOOOY.
RODO: ÉJELE, SE EQUIVOCÓ DE CUENTO
REINA GOETHEL: SI ES CIERTO.TODO ME SALE MAL (PONE CARITA TRISTE).
PRINCESA KARINA: NO ESTÉ TRISTE (DA UN PASO AL FRENTE, HACIA EL PÚBLICO) SI LO PIENSAN BIEN, NO VALE LA PENA SUFRIR POR COSAS TAN PEQUEÑITAS. SI TE EQUIVOCAS DE CANCIÓN, SIGUE CANTANDO
REINA ALEXIA: NO TE ENOJES SI EN VEZ DE ROSAS RECIBES TAMALES OAXAQUEÑOS
RAPUNZEL: O SI TE PERDISTE UNA FIESTA POR QUE NO TE DEJARON SALIR.
PRINCESA KARINA: EL MUNDO NO SE VA A ACABAR.
EUGIN: LA VIDA SIGUE SIN IMPORTAR SI GANASTE EL ORO DEL REINO O EL “LORO” DEL REINO
RODO:  NI SI LE VAS A LAS CHIVAS O AL AMÉRICA.
REINA DANA: NO TE ANGUSTIES SI TU HISTORIA NO ES PERFECTA.
NARRADOR: AL FINAL, LAS COSAS SIEMPRE ESTARÁN BIEN.
REINA GOETHEL: SI NO ESTÁN BIEN, ES QUE AUN NO ES EL FINAL.
PRINCESA KARINA: LA VIDA ES HERMOSA,  NO TE RINDAS. CUALQUIERA QUE SEA TU CUENTO
TODOS: PONLE A ESTE CUENTO UN FINAL FELIZ.
(SE AGRRAN DE LAS MANOS) GRACIAS (HACEN UNA CARAVANA AL PÚBLICO).

(SUENA MÚSICA DE PIT BUL Y TODOS BAILAN) FIN.

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miércoles, 16 de marzo de 2016

Los Números Romanos

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viernes, 13 de noviembre de 2015

El Filósofo que vivía en un viejo barril


El filósofo que vivía en un barril

Hoy vamos a hablar de un personaje cuya ropa era un auténtico remiendo, que siempre traía hambre, que le encantaban las tortas y que vivía dentro de un viejo barril.
Personaje que a pesar de su infinita pobreza nos ha dejado una enseñanza filosófica que trasciende el tiempo y el espacio.
Hoy vamos a hablar de diogenes de sinope.
Si! De diogenes de sinope, si acaso imaginaste a otra persona, te recomiendo que veas menos tele, y que leas más libros.
Esta es la historia del más cínico, rebelde y carismático de todos los sabios de la antigüedad.
Diógenes el cínico también conocido como diogenes el perro, nació en sinope, en lo que actualmente es turquia.
Cuando cumplió 15 años viajó al oráculo de delfos para que le profetizaran su destino.
Quería saber que necesitaba para ser famoso.
La pitonisa le contestó que para conseguirlo deberia cambiar el curso de la moneda.
El joven diogenes tomo la profecía al pie de la letra y convenció a su padre que era dueño de un banco de comenzar a falsificar monedas.
Pronto fueron descubiertos y el castigo fue severo: los bienes de la familia fueron confiscados, al padre lo condenaron a permanecer encarcelado de por vida, y a diogenes lo condenaron al destierro.
Cuando diogenes abandonaba el pueblo, las personas le insultaban y le apuraban a largarse de la ciudad, entonces diogenes los encaró y les dijo: “ustedes no me condenan al destierro, yo les condeno a ustedes a quedarse”. Fue la primera de sus muchas frases lapidariamente célebres que lo harían pasar a la historia.
Se embarcó hacia atenas, llevando consigo parte de sus riquezas y un esclavo.
Tenía suficiente dinero para vivir sin trabajar por un largo tiempo, y además un esclavo al que le podía sacar provecho.
Pero un día escuchó las enseñanzas del filosofo antistenes,  que recomendaba alejarse de los placeres mundanos para vivir una vida de sencillez y modestia, además rechazaba el culto a los dioses paganos y condenaba la comodidad y el lujo.
Elogiaba el trabajo duro y el estudio de las cosas por medios exactos y no por simples opiniones.
Estas ideas fascinaron a diógenes, quien después de oir el anterior discurso regresó a su casa,   liberó a su esclavo y repartió sus bienes entre los pobres.
Regresó a la academia de antistenes pretendiendo ser su discípulo, pero éste lo rechazó. Entonces diogenes se abrazó a una pierna del maestro y amenazó con no soltarlo hasta que lo admitiera. Antistenes enfurecido levantó su bastón para estrellarlo en la cabeza de diogenes, pero diogenes le dijo “no habrá bastón suficientemente duro que me haga soltarte, decide tu si te conviertes en mi maestro o en mi verdugo”. Antistenes suspiró hondo y aceptó a diogenes como discípulo.
El nuevo alumno renunció a todos sus bienes y adoptó la forma de vestir de los filósofos cínicos: un manto y un morral, en el que guardaba únicamente un plato y una escudilla a manera de vaso, pero un día vio a un niño que bebía de una fuente tomando el agua con el hueco de sus manos, entonces diogenes tiró el vaso, y cuando vio que el niño depositaba la comida dentro de un pan haciendo una torta y que así se podía comer sin plato, rompió el plato y a partir de entonces, bebia agua del cuenco de sus manos y solo comía tortas.
Se apoyaba sobre una fuerte vara que usaba como bastón y se fue a vivir dentro de un viejo barril que encontró abandonado cerca de un templo.
Al poco tiempo, diogenes se decepcionó de su maestro. Antistenes dirigía una academía y encabezaba un movimiento filosófico y a pesar de vestir con una túnica raída era tan soberbio que sócates llegó a decirle «veo, antístenes, tu orgullo a través de los agujeros de tu manto»
Para diogenes, su mentor no era lo suficientemente radical y se separó de la academía de la que tanto quiso formar parte.
Entonces se fue al mercado y tomó un par de cajones de madera viejos y se puso a predicar encima de ellos. Gritaba muy fuerte pero nadie le hacía caso. Al ver que todos lo ignoraban, tomó 3 naranjas y empezó a hacer malabares con ellas al mismo tiempo que cantaba con voz chillona. La gente se empezó a juntar a su alrededor y cuando la concurrencia ya era nutrida, dejó de hacer malabares para decirles “¿que clase de personas son ustedes que ignoran a un maestro y se detienen a escuchar a un payaso?” Y ahí no dejó títere con cabeza: reprendió a todo mundo y los tachó de estúpidos por acudir prestos a oir a los charlatanes.
Les reprendió dicéndoles: cuando considero a los magistrados, a los médicos y a los filósofos, tengo intenciones de creer que el hombre por su sabiduría es muy superior a los animales; pero cuando veo que hay quien cree en adivinos, intérpretes de sueños y gente que se envanecen con los honores y con las riquezas, creo que de todos los animales el más necio es el hombre.
Había comenzado la carrera del más rebelde, trasgresor y honesto de los filósofos que nos ha legado la antigua grecia.
Diogenes se burlaba de las normas, y las trasgredía por completo.
Un día fue invitado a un banquete que se celebraba en la casa de un ateniense adinerado. Al llegar al banquete escupió en el patio, así que al pasar dentro de la casa, el dueño le  reprendió; “diogenes, si miras bien, las paredes están impecablemente pintadas y el piso muy bien pulido. No escupas en lo que está limpio” entonces diogenes, miró a su alrededor sin contestar, carraspeó un poco, juntó un gargajo gigantesco y lo escupió directamente en la cara del dueño. Todo mundo se quedó desconcertado.
Cuando algiuen por fin le preguntó: “diogenes, por que has hecho eso”, diogenes contestó “todo estaba limpio, lo único sucio era su cara”. Sobra decir que diogenes tuvo que salir corriendo, mientras le llovían golpes por todos lados.
Cuando llegó a la calle bajo una lluvia de puñetazos gritó “hombres de atenas, defiendanme” unos cuantos llegaron tímidamente en su auxilio. Entonces, al ver que los recien llegados vacilaban en defenderlo, gritó aun con más fuerza “dije hombres, no basura”. Ahora todos le golpeaban, incluso los que llegaron a defenderle.
Fue por ese entonces que le comenzaron a llamar “el perro”.
Un día en el que fue invitado a un banquete, los hijos de unos magistrados comenzaron a aventarle huesos, como a un perro. Entonces diogenes se subió a la mesa, caminó de mesa en mesa hasta llegar a aquellos mirreyes griegos, se levantó la túnica y se meó encima de ellos diciendo “le han dado huesos al perro, ahora el perro los mea”.
Diogenes quería notoriedad y estaba desatado. Comenzó a desafiar intelectualmente al más influyente, conocido y respetado de los filósofos griegos: platón.
A diferencia de diogenes, platón se sentía cómodo entre los nobles y la gente rica. Así que no tuvo problema en pasar un tiempo en la corte de dionisio, tirano de siracusa.
Cuando platón regresó a atenas,  se hizo un banquete en su honor y diogenes pasó por la casa donde se celebraba la comilona. Encontró a platón que disfrutaba de unas aceitunas y le gritó:”sabio platon, me sorprende que hayas viajado hasta sicilia, a comer en grandes mesas y a compartir los lujosos banquetes de tiranos como dionisio y ahora estés aquí, comiendo aceitunas”-
Platón respondió con aplomo: lo que no sabes, amigo diogenes, es que allá también comía aceitunas.
A lo que diogenes le responde: pues no entiendo, como es que para comer aceitunas hayas viajado hasta sicilia, si aquí las hay y hasta mejores.
Los comensales se quedan estupefactos. Nadie antes se ha atrevido a hablarle así a platón.
Diogenes sigue su camino y platon le dice: adios amigo diogenes, que los dioses te acompañen. Increiblemente platón no muestra enojo, y adivina en diogenes un rival extraordinario.
Platón dirigía la selecta academia de atenas, y  definía al hombre como un animal de dos patas sin plumas.
Un día diogenes se robó un gallo, y pacientemente, con mucho cuidado, le arrancó todas las plumas sin casi dañarlo. A hurtadillas entro en la academia y cuando escuchó decir a platón que el hombre era un animal bipedo sin plumas, diogenes soltó al gallo desplumado gritando “sabio platón, he ahí a un hombre”, y desternillándose de risa, miraba al gallo correr por todo el salón mientras los discípulos intentaban capturarlo. Entonces platón dijo “no te preocupes, amigo diogenes, agregaremos algo a la definición: el hombre es un animal bipedo sin plumas de uñas anchas”.
Esta vez, platón había ganado el duelo de intelectos. Diogenes salió de ahí aparentemente derrotado, pero al recordar al gallo desplumado corriendo por la academia ateniense, no podía ocultar la sonrisa en los labios.
En una ocasión diogenes llegó a su viejo barril y encontró que alguien le había dejado como regalo una lámpara.
El filósofo rebelde obtuvo la costumbre de  llevar la lámpara encendida día y noche. Cuando alguien le preguntó por qué mal gastaba el caro aceite de la lámpara cuando aun había luz de día, diogenes contestó que buscaba algo “y que es lo que buscas, sabio diogenes”, busco un hombre honesto.
En otra ocasión, cuando vio a un par de magistrados y a un sacerdote que habían capturado a un jovenzuelo que robó en el templo, diogenes les increpó: hey,  ahí van tres ladrones grandes y llevan un ladrón pequeño.
Al paso del tiempo, los atenienses respetaron a diogenes y aunque les chocaban sus modales rudos, reconocieron en él un filósofo brillante
Un dia sin previo aviso, diogenes se embarcó y cayó prisionero de unos piratas que lo fueron a vender como esclavo a corinto.
En el mercado, los esclavistas hacían desfilar a los esclavos ante los compradores diciendo sus habilidades o sus oficios.
Por ejemplo, el esclavo caminaba por la pasarela diciendo si sabía cultivar la tierra, si sabía trabajar la madera o si sabía hacer pan. De esta manera los compradores podían elegir al esclavo que les fuera más útil.
Cuando fue el turno de diogenes le preguntaron “¿tu que sabes hacer?” Y diogenes contestó “yo se mandar, el que quiera comprarse un amo que me compre a mí”. Todos callaron. Entonces diogenes le dijo al vendedor: vendeme a ese que mucho mira y nada compra. Se refería a un corpulento hombre llamado jeníades.
Jeníades acepto comprarlo. Diogenes bajó de la pasarela y dijo “ahora soy tu amo, disponte a obedecerme”.
Jeníades le confió la educación de sus hijos. Cuando diogenes llegó a la casa y miró al par de muchachos recostados en la sombra, los levantó a palos y les enseñó a cultivar la tierra, a montar a caballo, a boxear y a disparar con el arco. Cuando los mozalbetes crecieron eran los más codiciados por las damas y sus músculos estaban fuertemente tenzados y sus cuerpos no tenían nada que envidiarle a los de los atenienses.
Ya anciano y cansado, diogenes pasaba la mayor parte del tiempo tomando el sol, recargado en su viejo barril. Eran los tiempos en que alejandro magno gobernaba el mundo. A su paso por corinto el emperador quiso visitar a diogenes.
Llegó con toda la pompa y boato al barrio de crateno donde diogenes tomaba el sol.
Junto con alejandro venían su lugartenientes y una gran comitiva formada por lo más selecto de la sociedad de corinto. (si un político poderoso ha visitado tu colonia o un lider sindical ha visitado tu centro de trabajo, ya te podrás imaginar como está la cosa) todos inclinaban la cabeza al paso de alejandro el grande. Sin embargo, diogenes no se inmutó.
El emperador guerrero bajó de su famoso caballo bucéfalo y se presentó ante diogenes:
Soy alejandro magno, el rey de macedonia
Y yo soy diogenes el perro, contestó el filósofo sin despegarse de su barril.
Los acompañantes del emperador se sintieron incómodos por la respuesta áspera de diogenes.
Y por que te dicen perro— preguntó alejandro.
Por que doy lenguetazos al que me acaricia y muerdo al que me patea, no cómo estos que muerden la mano que les alimenta y besan la bota que les oprime el cuello. –
Los guardias reales desenfundaron las espadas, pero alejandro los calmó con un gesto de la mano y le dijo al anciano
Pueblos y monarcas tiemblan tan solo al escuchar mi nombre, dime diogenes, no me tienes miedo. ---
-- dime tu alejandro ¿eres bueno, o eres malo?
-- alejandro se consideraba un buen rey, así que contestó – soy bueno—
--- si eres bueno, entonces, por que habría de temerte? –
Los acompañantes del rey estaban molestos, pensaban que el viejo filósofo era un igualado, pero alejandro estaba fascinado, así que le dijo
Sabio diogenes, pídeme lo que quieras –
Te puedo pedir lo que yo quiera y me lo vas a conceder? – preguntó diogenes.
-- si, diogenes…un palacio, una provincia, lo que tu quieras—
-- entonces te pido que te quites del sol que me lo estas tapando—
Los soldados volvieron a empuñar la espada y los invitados del rey estaban escandalizados, pero alejandro el grande, emperador del mundo, dijo:
Silencio, han de saber que de no ser alejandro, me hubiera gustado ser diogenes. Y se alejó de ahí haciendo una reverencia y sin darle la espalda al anciano, como un súbdito ante un rey.
La escena era contraria a toda lógica y finalmente, la profecía se cumplía: por que alejandro magno, el amo del mundo inclinaba su cabeza ante diogenes, un esclavo que había renunciado a todos sus bienes- de cierta manera se había cambiado el curso de la moneda.