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jueves, 12 de octubre de 2017

Batalla del 5 de Mayo en Puebla



LA BATALLA DE PUEBLA

Las Causas

Estamos en el Siglo XIX, es el año 1861, y México está tan endeudado con las potencias europeas, que el presidente Benito Juárez, ha tomado la arriesgada decisión de suspender el pago de la deuda externa.
El anuncio de la interrupción de los pagos enfureció a los acreedores de México por lo que se reunieron en la llamada Convención de Londres, donde representantes de la Reina Isabel II de España, del Emperador Napoleón III de Francia, y de Victoria, Reina de Inglaterra, firmaron una alianza para enviar a sus ejércitos a cobrar personalmente la deuda a México.
En diciembre de ése mismo año, 19 buques españoles con 308 cañones y más de 6 mil efectivos atracaron en el Puerto de Veracruz y para enero de 1862 las fuerza combinadas de España, Francia e Inglaterra, amenazaban las costas mexicanas.
Ante la amenaza de una acción bélica inminente, Benito Juárez envió a su Secretario de Relaciones Exteriores, Manuel Doblado, a negociar con los representantes de los países acreedores.
Hábil negociador, Doblado logró un acuerdo, conocido como “Tratado de la Soledad”, donde México se comprometía a pagar cuando pudiera, a cambio de que las fuerzas invasoras se retirasen de inmediato.
España e Inglaterra aceptaron de buena manera, pero Francia vio el pretexto perfecto para invadir a México.
Mientras españoles e ingleses se regresaban a Europa, las tropas francesas desembarcaban en Veracruz y avanzaban decididamente hacia la Capital Mexicana.
Los conservadores mexicanos y la jerarquía de la Iglesia Católica, apoyaron a los franceses y Juan Nepomuceno Almonte (hijo del héroe de la Independencia, José María Morelos y pavón) tomó el poder al amparo de los invasores.
En mayo de 1862, bajo las órdenes del general Lorencez, 6 mil soldados franceses avanzaba sobre territorio poblano. Apenas una semana antes, habían derrotado drásticamente al ejército mexicano en las cumbres de Acultzingo y la Ciudad de Puebla era todo lo que quedaba entre los invasores y la Capital Mexicana.
A los ojos de Lorencez, el ejército mexicano era carente de formación, indisciplinado y de una raza y moral inferiores.
Mexicanos y franceses cuentan con una cantidad similar de soldados, unos 6 mil, pero el general francés Confía cegado de orgullo y prepotencia en la superioridad de su ejército, en especial de los 3 mil soldados suavos, originarios del norte de África, célebres por su arrojo, valentía y por no haber sufrido una derrota nunca.
El Lugar
La batalla decisiva se pelearía aquí:
Ésta es la antigua ermita de Loreto. En Puebla.
La leyenda cuenta que fue construida por un adinerado arriero que quedó envuelto en medio de una tormenta eléctrica mientras arriaba ganado. Los relámpagos le enceguecían y la lluvia le impedía avanzar, por lo que resistió la noche entera al descubierto,
a merced de la furia de la naturaleza. Cuando la tormenta pasó y miró a su alrededor, una gran cantidad de ganado había sido calcinada por los rayos y que él estuviera vivo no podía tratarse de otra cosa que un milagro. En agradecimiento, construyó el pequeño edificio dedicado a la Virgen de Loreto que al pasar el tiempo sería transformada en un fuerte militar.
Cosa muy similar sucedió con la ermita dedicada a la Virgen de Guadalupe, que ahora vemos en pantalla. Fue construida a más o menos un kilómetro de distancia de la ermita de Loreto, en un terreno aún más elevado.
Ésta, la da Guadalupe, también sería convertida en un fuerte militar y aquí sería la célebre batalla del 5 de mayo de 1862, donde las humildes fuerzas mexicanas habrían de medirse ante el mejor ejército del mundo.
¿Cómo haría el Ejército Mexicano, conformado en buena parte por voluntarios indígenas que carecían de formación militar y andaban descalzos, para enfrentarse al considerado mejor ejército del mundo?

El personaje
Grandes hazañas requieren de grandes hombres, e Ignacio Zaragoza estuvo a la altura en su cita con la Historia.
Nació el 24 de marzo de 1828, en la Bahía del Espíritu Santo, en Texas… en los tiempos que Texas aún nos pertenecía.
Cuando México pierde el territorio norteño, la familia Zaragoza lo abandona todo para mudarse al sur y seguir siendo mexicanos.
Cruzan el río Bravo, a Matamoros Tamaulipas, donde el pequeño Ignacio vive una infancia feliz, para después mudarse, ya adolescente a Monterrey, N.L.
Cuando los Estados Unidos invaden México Zaragoza pide su ingreso al ejército mexicano, pero su solicitud es rechazada.
Es a la edad de 24 años que ingresa, como sargento en la guardia nacional de Nuevo León, para después integrarse en el ejército, con grado de Capitán en Tamaulipas.
Pronto sus superiores se dan cuenta que es un estratega nato y que piensa fríamente bajo la presión de las balas. Da prueba de ello en el levantamiento contra Santa Anna, y en batallas como la toma de Saltillo en 1855 y la defensa de Monterrey.
En la guerra de Reforma, su actuación  es brillante. derrota al ejército de Miramón en la batalla de Silao, y toma Guadalajara para el ejército liberal. Después  vence al sanguinario general conservador Leonardo Márquez en Calpulalpan.
Su temple sereno y valor en combate le distinguen y le hacen ascender meteóricamente dentro del Ejército y es nombrado ministro de Guerra y Marina por el Presidente Juárez en 1861
y ahora que los franceses vienen, cómo una tempestad de cañones y tambores a invadir nuestra nación, es llamado a defender a la Patria.
Él sabe que de no cortarle el paso a los franceses en Puebla, nada los detendrá de hacerse con la Capital del país, así que renuncia a su cargo de Ministro y decide entrar personalmente en el escenario de la guerra.
Así que la próxima vez que alguien te diga que Zaragoza era un cobarde, dile que no, que bien pudo quedarse en la Ciudad de México ostentando su cargo de ministro de guerra detrás de un escritorio, y sin embargo prefirió ponerle pecho a las balas en el campo de batalla.  

El Momento Decisivo

2 de mayo de 1862 La armada francesa sale de San Agustín del Palmar y llegan a Amozoc, con destino a la capital. Entre ellos y la Ciudad de México sólo está la ciudad de Puebla, donde Juárez ordena que se les presente batalla

3 de mayo El general Ignacio Zaragoza llega a Puebla, sube al cerro de Guadalupe, traza el plan de batalla para la defensa de la plaza y fortifica los reductos que se encuentran en los cerros de Loreto y Guadalupe.

4 de mayo: Zaragoza organiza sus fuerzas para la defensa de la plaza con una batería de batalla y dos de montaña, cubriendo Loreto y Guadalupe con mil 200 hombres, formando a los otros mil 500 en cuatro columnas, con una batería de campaña, tres brigadas de infantería y una de caballería

El ejército francés consta de más de 5 mil efectivos, incluyendo a un regimiento de zuavos y cerca de 200 hombres a caballo

La batalla:
5 de mayo, 9:15 am El ejército francés aparece en el horizonte, avanzando desde la Hacienda de Rementería. Al mando de Zaragoza están los generales

Porfirio Díaz, Felipe Berriozábal, Francisco Lamadrid y Manuel

11:15 am. Da inicio la batalla con un cañonazo lanzado desde el Fuerte de Guadalupe.
El avance francés se divide en dos: 4 mil hombres viran hacia la derecha, con dirección a los fuertes, y el resto permanece en reserva..

11:45 am.  Zaragoza descifra la estrategia del conde de Lorencez y replantea su plan de batalla, movilizando sus tropas hacia las faldas del cerro.  Berriozábal y sus hombres avanzan a paso veloz entre las rocas y se sitúan en la hondonada entre Loreto y Guadalupe. Antonio Álvarez protege el flanco izquierdo de los reductos; el general Lamadrid protege el camino que conecta Puebla con la garita de Amozoc y el flanco derecho es cubierto por Porfirio Díaz y sus hombres.
Juan Nepomuceno Méndez es el primero en repeler el ataque francés.

12:15 pm.  Los zuavos, el regimiento de élite del ejército francés, ascienden entre Guadalupe y Los Álamos. Se pierden momentáneamente de la vista de los fusileros mexicanos y reaparecen de pronto disparando al fuerte de Guadalupe.

12:30 pm. El avance de los zuavos es detenido por el fuego lanzado por los mexicanos. Berriozábal los recibe a bayoneta calada y los hace retroceder en orden, hasta ponerse fuera del alcance del fuego mexicano.
1:00 pm.  Los zuavos reinician el ataque contra Guadalupe y son recibidos, de nuevo, con golpes de bayoneta.

1:30 pm.  Los franceses, apoyados por tropas mexicanas conservadoras, arremeten contra el resto de la línea mexicana.

2:00 pm. La columna francesa es rechazada en Guadalupe y Loreto, así como en los demás puntos de ataque de las otras columnas francesas desplegadas. Para alcanzar una victoria completa, entra en acción la caballería mexicana; entre disparos de carabina y mandobles de sable, rechazan los embates franceses

2:30 pm. Llega el primer parte de guerra a la capital mexicana: “Se ha roto el fuego de los dos lados y cae un fuerte aguacero. Zaragoza”

2:35 pm. Desesperado, el conde de Lorencez lanza su último asalto: los cazadores de Vincennes y el regimiento zuavo se dirigen hacia Guadalupe, y el resto de los cuerpos de batalla, salvo uno, atacan el flanco derecho de la línea de batalla mexicana

2:45 pm. A su encuentro, salen los zapadores de San Luis Potosí, al mando de Lamadrid, y se traban en un tenaz combate a bayoneta calada. Buscan ocupar una casa situada a las faldas del cerro, pero son desalojados en dos ocasiones.

3:00 pm.  Un cabo de apellido Palomino se mezcla entre el regimiento zuavo, valientemente se bate cuerpo a cuerpo, y se posesiona del estandarte francés como botín de guerra, al caer muerto su portaestandarte. Esto es un duro golpe al ánimo y a la soberbia del invasor.

3:15 pm. El Batallón Reforma sale en auxilio de los fuertes. En Loreto, los zuavos tratan de apoderarse de un cañón de 68 libras; al llegar ante él el primero de ellos, el artillero mexicano, con la bala de cañón aún en las manos, la arroja fuertemente a la cabeza del zuavo, quien herido mortalmente rueda al foso del parapeto. Los franceses, desmoralizados al ver a su compañero muerto, retroceden y son perseguidos por el Batallón Reforma.

3:30 pm. Por otro lado, la segunda columna francesa llega a Guadalupe. Díaz acude a su auxilio de los Rifleros de San Luis Potosí, que estaban a punto de ser rodeados; con un par de rápidas maniobras, logra hacer retroceder y expulsar a los enemigos de las cercanías.

4:00 pm. Envalentonado, Díaz destaca al batallón Morelos con dos piezas de artillería a la izquierda, mientras por la derecha estaban los Rifleros y los Lanceros de Oaxaca, que desbaratan las filas del enemigo y los hace huir, completamente dispersados.

4.15 pm. Tras la lluvia, sale el sol sobre el cielo poblano. Los invasores, completamente vencidos, se repliegan a la Hacienda de José, para finalmente retirarse a Amozoc. Se dice que Lorencez no puede contener el llanto por la derrota.

4:30 pm.  El general Zaragoza, que había dirigido la batalla desde la Iglesia de Los Remedios, desfila ante sus soldados. Las campanas de la capital poblana repican en señal de triunfo. Un cronista apunta: “La bandera francesa sólo se ha retirado en dos ocasiones de un campo de batalla: al retraerse las columna de Napoleón Bonaparte en el invierno ruso, y en México, tras la gloriosa jornada del 5 de mayo

5:49 pm. En la capital mexicana, vuelve a sonar el telégrafo que se encuentra en Palacio Nacional. Ante el presidente Juárez y su gabinete, el ministro de Guerra, el general Santiago Blanco, lee el parte de guerra enviado por el general Ignacio Zaragoza:
Puebla, a las cinco y cuarenta y nueve minutos de la tarde.
General Ministro de la Guerra: Las Armas del Supremo Gobierno se han cubierto de gloria. El enemigo ha hecho esfuerzos supremos por apoderarse de la plaza, que atacó por el oriente de izquierda y derecha durante tres horas; fue rechazado tres veces en completa dispersión y en estos momentos está formando su batalla fuerte de cuatro mil y pico de hombres, frente al cerro de Guadalupe, fuera de tiro. No lo bato como desearía, porque el Gobierno sabe que para ello no tengo fuerza bastante. Calculo la pérdida del enemigo, que llegó hasta los fosos de Guadalupe en su ataque, en 600 y 700 entre muertos y heridos; 400 habremos tenido nosotros Sírvase dar cuenta de este parte al Ciudadano Presidente de la República. Libertad y Reforma. Cuartel General en el Campo de Batalla. General Ignacio Zaragoza

viernes, 10 de febrero de 2017

¿Cómo debe comportarse un Jefe Nuevo? : Sun Tzú y el Arte de la Guerra

Sin duda, una de las situaciones más estresantes para una persona, es estar al frente, por vez primera, de un grupo de personas bajo su mando.
¿Cómo debe actuar el nuevo jefe para ganarse el respeto de sus subordinados?
El gran estratega militar chino, Sun Tzú se vio en ésta situación cuando el Rey de Wú lo puso al frente de un ejército de prostitutas.
Si eres un Jefe Nuevo o tienes un jefe nuevo, mira el video y aprende del maestro.


martes, 7 de febrero de 2017

El Arte de la Guerra II

El Emperador confió el ejército en Sun-Tzú, quien defendió valientemente el reino hasta derrotar al enemigo. 
Cuando Sun-Tzú hubo ganado la guerra, el Emperador de Wu (que era un Emperador chino y nada tiene que ver con Lady Wuuuú) se tornó déspota y cruel, tirano y abusivo.
Sun-Tzú no quería trabajar para alguien así, pero desairar al Emperador lo condenaba a una muerte casi segura, por lo que una noche, dejando atrás todas las riquezas que el Emperador le había otorgado, partió con sigilo rumbo a oriente. Los pocos que le llegaron a ver, dijeron que no llevaba capa, ni espada, ni aún sus botas pués iba descalzo. 
Cuando le preguntaron que después de tantas batallas, qué es lo que había ganado, el respondió "mi libertad", cabalgó rumbo a la oscura noche y nunca más le volvieron a ver. (El Arte de la Guerra)

viernes, 13 de noviembre de 2015

El Filósofo que vivía en un viejo barril


El filósofo que vivía en un barril

Hoy vamos a hablar de un personaje cuya ropa era un auténtico remiendo, que siempre traía hambre, que le encantaban las tortas y que vivía dentro de un viejo barril.
Personaje que a pesar de su infinita pobreza nos ha dejado una enseñanza filosófica que trasciende el tiempo y el espacio.
Hoy vamos a hablar de diogenes de sinope.
Si! De diogenes de sinope, si acaso imaginaste a otra persona, te recomiendo que veas menos tele, y que leas más libros.
Esta es la historia del más cínico, rebelde y carismático de todos los sabios de la antigüedad.
Diógenes el cínico también conocido como diogenes el perro, nació en sinope, en lo que actualmente es turquia.
Cuando cumplió 15 años viajó al oráculo de delfos para que le profetizaran su destino.
Quería saber que necesitaba para ser famoso.
La pitonisa le contestó que para conseguirlo deberia cambiar el curso de la moneda.
El joven diogenes tomo la profecía al pie de la letra y convenció a su padre que era dueño de un banco de comenzar a falsificar monedas.
Pronto fueron descubiertos y el castigo fue severo: los bienes de la familia fueron confiscados, al padre lo condenaron a permanecer encarcelado de por vida, y a diogenes lo condenaron al destierro.
Cuando diogenes abandonaba el pueblo, las personas le insultaban y le apuraban a largarse de la ciudad, entonces diogenes los encaró y les dijo: “ustedes no me condenan al destierro, yo les condeno a ustedes a quedarse”. Fue la primera de sus muchas frases lapidariamente célebres que lo harían pasar a la historia.
Se embarcó hacia atenas, llevando consigo parte de sus riquezas y un esclavo.
Tenía suficiente dinero para vivir sin trabajar por un largo tiempo, y además un esclavo al que le podía sacar provecho.
Pero un día escuchó las enseñanzas del filosofo antistenes,  que recomendaba alejarse de los placeres mundanos para vivir una vida de sencillez y modestia, además rechazaba el culto a los dioses paganos y condenaba la comodidad y el lujo.
Elogiaba el trabajo duro y el estudio de las cosas por medios exactos y no por simples opiniones.
Estas ideas fascinaron a diógenes, quien después de oir el anterior discurso regresó a su casa,   liberó a su esclavo y repartió sus bienes entre los pobres.
Regresó a la academia de antistenes pretendiendo ser su discípulo, pero éste lo rechazó. Entonces diogenes se abrazó a una pierna del maestro y amenazó con no soltarlo hasta que lo admitiera. Antistenes enfurecido levantó su bastón para estrellarlo en la cabeza de diogenes, pero diogenes le dijo “no habrá bastón suficientemente duro que me haga soltarte, decide tu si te conviertes en mi maestro o en mi verdugo”. Antistenes suspiró hondo y aceptó a diogenes como discípulo.
El nuevo alumno renunció a todos sus bienes y adoptó la forma de vestir de los filósofos cínicos: un manto y un morral, en el que guardaba únicamente un plato y una escudilla a manera de vaso, pero un día vio a un niño que bebía de una fuente tomando el agua con el hueco de sus manos, entonces diogenes tiró el vaso, y cuando vio que el niño depositaba la comida dentro de un pan haciendo una torta y que así se podía comer sin plato, rompió el plato y a partir de entonces, bebia agua del cuenco de sus manos y solo comía tortas.
Se apoyaba sobre una fuerte vara que usaba como bastón y se fue a vivir dentro de un viejo barril que encontró abandonado cerca de un templo.
Al poco tiempo, diogenes se decepcionó de su maestro. Antistenes dirigía una academía y encabezaba un movimiento filosófico y a pesar de vestir con una túnica raída era tan soberbio que sócates llegó a decirle «veo, antístenes, tu orgullo a través de los agujeros de tu manto»
Para diogenes, su mentor no era lo suficientemente radical y se separó de la academía de la que tanto quiso formar parte.
Entonces se fue al mercado y tomó un par de cajones de madera viejos y se puso a predicar encima de ellos. Gritaba muy fuerte pero nadie le hacía caso. Al ver que todos lo ignoraban, tomó 3 naranjas y empezó a hacer malabares con ellas al mismo tiempo que cantaba con voz chillona. La gente se empezó a juntar a su alrededor y cuando la concurrencia ya era nutrida, dejó de hacer malabares para decirles “¿que clase de personas son ustedes que ignoran a un maestro y se detienen a escuchar a un payaso?” Y ahí no dejó títere con cabeza: reprendió a todo mundo y los tachó de estúpidos por acudir prestos a oir a los charlatanes.
Les reprendió dicéndoles: cuando considero a los magistrados, a los médicos y a los filósofos, tengo intenciones de creer que el hombre por su sabiduría es muy superior a los animales; pero cuando veo que hay quien cree en adivinos, intérpretes de sueños y gente que se envanecen con los honores y con las riquezas, creo que de todos los animales el más necio es el hombre.
Había comenzado la carrera del más rebelde, trasgresor y honesto de los filósofos que nos ha legado la antigua grecia.
Diogenes se burlaba de las normas, y las trasgredía por completo.
Un día fue invitado a un banquete que se celebraba en la casa de un ateniense adinerado. Al llegar al banquete escupió en el patio, así que al pasar dentro de la casa, el dueño le  reprendió; “diogenes, si miras bien, las paredes están impecablemente pintadas y el piso muy bien pulido. No escupas en lo que está limpio” entonces diogenes, miró a su alrededor sin contestar, carraspeó un poco, juntó un gargajo gigantesco y lo escupió directamente en la cara del dueño. Todo mundo se quedó desconcertado.
Cuando algiuen por fin le preguntó: “diogenes, por que has hecho eso”, diogenes contestó “todo estaba limpio, lo único sucio era su cara”. Sobra decir que diogenes tuvo que salir corriendo, mientras le llovían golpes por todos lados.
Cuando llegó a la calle bajo una lluvia de puñetazos gritó “hombres de atenas, defiendanme” unos cuantos llegaron tímidamente en su auxilio. Entonces, al ver que los recien llegados vacilaban en defenderlo, gritó aun con más fuerza “dije hombres, no basura”. Ahora todos le golpeaban, incluso los que llegaron a defenderle.
Fue por ese entonces que le comenzaron a llamar “el perro”.
Un día en el que fue invitado a un banquete, los hijos de unos magistrados comenzaron a aventarle huesos, como a un perro. Entonces diogenes se subió a la mesa, caminó de mesa en mesa hasta llegar a aquellos mirreyes griegos, se levantó la túnica y se meó encima de ellos diciendo “le han dado huesos al perro, ahora el perro los mea”.
Diogenes quería notoriedad y estaba desatado. Comenzó a desafiar intelectualmente al más influyente, conocido y respetado de los filósofos griegos: platón.
A diferencia de diogenes, platón se sentía cómodo entre los nobles y la gente rica. Así que no tuvo problema en pasar un tiempo en la corte de dionisio, tirano de siracusa.
Cuando platón regresó a atenas,  se hizo un banquete en su honor y diogenes pasó por la casa donde se celebraba la comilona. Encontró a platón que disfrutaba de unas aceitunas y le gritó:”sabio platon, me sorprende que hayas viajado hasta sicilia, a comer en grandes mesas y a compartir los lujosos banquetes de tiranos como dionisio y ahora estés aquí, comiendo aceitunas”-
Platón respondió con aplomo: lo que no sabes, amigo diogenes, es que allá también comía aceitunas.
A lo que diogenes le responde: pues no entiendo, como es que para comer aceitunas hayas viajado hasta sicilia, si aquí las hay y hasta mejores.
Los comensales se quedan estupefactos. Nadie antes se ha atrevido a hablarle así a platón.
Diogenes sigue su camino y platon le dice: adios amigo diogenes, que los dioses te acompañen. Increiblemente platón no muestra enojo, y adivina en diogenes un rival extraordinario.
Platón dirigía la selecta academia de atenas, y  definía al hombre como un animal de dos patas sin plumas.
Un día diogenes se robó un gallo, y pacientemente, con mucho cuidado, le arrancó todas las plumas sin casi dañarlo. A hurtadillas entro en la academia y cuando escuchó decir a platón que el hombre era un animal bipedo sin plumas, diogenes soltó al gallo desplumado gritando “sabio platón, he ahí a un hombre”, y desternillándose de risa, miraba al gallo correr por todo el salón mientras los discípulos intentaban capturarlo. Entonces platón dijo “no te preocupes, amigo diogenes, agregaremos algo a la definición: el hombre es un animal bipedo sin plumas de uñas anchas”.
Esta vez, platón había ganado el duelo de intelectos. Diogenes salió de ahí aparentemente derrotado, pero al recordar al gallo desplumado corriendo por la academia ateniense, no podía ocultar la sonrisa en los labios.
En una ocasión diogenes llegó a su viejo barril y encontró que alguien le había dejado como regalo una lámpara.
El filósofo rebelde obtuvo la costumbre de  llevar la lámpara encendida día y noche. Cuando alguien le preguntó por qué mal gastaba el caro aceite de la lámpara cuando aun había luz de día, diogenes contestó que buscaba algo “y que es lo que buscas, sabio diogenes”, busco un hombre honesto.
En otra ocasión, cuando vio a un par de magistrados y a un sacerdote que habían capturado a un jovenzuelo que robó en el templo, diogenes les increpó: hey,  ahí van tres ladrones grandes y llevan un ladrón pequeño.
Al paso del tiempo, los atenienses respetaron a diogenes y aunque les chocaban sus modales rudos, reconocieron en él un filósofo brillante
Un dia sin previo aviso, diogenes se embarcó y cayó prisionero de unos piratas que lo fueron a vender como esclavo a corinto.
En el mercado, los esclavistas hacían desfilar a los esclavos ante los compradores diciendo sus habilidades o sus oficios.
Por ejemplo, el esclavo caminaba por la pasarela diciendo si sabía cultivar la tierra, si sabía trabajar la madera o si sabía hacer pan. De esta manera los compradores podían elegir al esclavo que les fuera más útil.
Cuando fue el turno de diogenes le preguntaron “¿tu que sabes hacer?” Y diogenes contestó “yo se mandar, el que quiera comprarse un amo que me compre a mí”. Todos callaron. Entonces diogenes le dijo al vendedor: vendeme a ese que mucho mira y nada compra. Se refería a un corpulento hombre llamado jeníades.
Jeníades acepto comprarlo. Diogenes bajó de la pasarela y dijo “ahora soy tu amo, disponte a obedecerme”.
Jeníades le confió la educación de sus hijos. Cuando diogenes llegó a la casa y miró al par de muchachos recostados en la sombra, los levantó a palos y les enseñó a cultivar la tierra, a montar a caballo, a boxear y a disparar con el arco. Cuando los mozalbetes crecieron eran los más codiciados por las damas y sus músculos estaban fuertemente tenzados y sus cuerpos no tenían nada que envidiarle a los de los atenienses.
Ya anciano y cansado, diogenes pasaba la mayor parte del tiempo tomando el sol, recargado en su viejo barril. Eran los tiempos en que alejandro magno gobernaba el mundo. A su paso por corinto el emperador quiso visitar a diogenes.
Llegó con toda la pompa y boato al barrio de crateno donde diogenes tomaba el sol.
Junto con alejandro venían su lugartenientes y una gran comitiva formada por lo más selecto de la sociedad de corinto. (si un político poderoso ha visitado tu colonia o un lider sindical ha visitado tu centro de trabajo, ya te podrás imaginar como está la cosa) todos inclinaban la cabeza al paso de alejandro el grande. Sin embargo, diogenes no se inmutó.
El emperador guerrero bajó de su famoso caballo bucéfalo y se presentó ante diogenes:
Soy alejandro magno, el rey de macedonia
Y yo soy diogenes el perro, contestó el filósofo sin despegarse de su barril.
Los acompañantes del emperador se sintieron incómodos por la respuesta áspera de diogenes.
Y por que te dicen perro— preguntó alejandro.
Por que doy lenguetazos al que me acaricia y muerdo al que me patea, no cómo estos que muerden la mano que les alimenta y besan la bota que les oprime el cuello. –
Los guardias reales desenfundaron las espadas, pero alejandro los calmó con un gesto de la mano y le dijo al anciano
Pueblos y monarcas tiemblan tan solo al escuchar mi nombre, dime diogenes, no me tienes miedo. ---
-- dime tu alejandro ¿eres bueno, o eres malo?
-- alejandro se consideraba un buen rey, así que contestó – soy bueno—
--- si eres bueno, entonces, por que habría de temerte? –
Los acompañantes del rey estaban molestos, pensaban que el viejo filósofo era un igualado, pero alejandro estaba fascinado, así que le dijo
Sabio diogenes, pídeme lo que quieras –
Te puedo pedir lo que yo quiera y me lo vas a conceder? – preguntó diogenes.
-- si, diogenes…un palacio, una provincia, lo que tu quieras—
-- entonces te pido que te quites del sol que me lo estas tapando—
Los soldados volvieron a empuñar la espada y los invitados del rey estaban escandalizados, pero alejandro el grande, emperador del mundo, dijo:
Silencio, han de saber que de no ser alejandro, me hubiera gustado ser diogenes. Y se alejó de ahí haciendo una reverencia y sin darle la espalda al anciano, como un súbdito ante un rey.
La escena era contraria a toda lógica y finalmente, la profecía se cumplía: por que alejandro magno, el amo del mundo inclinaba su cabeza ante diogenes, un esclavo que había renunciado a todos sus bienes- de cierta manera se había cambiado el curso de la moneda. 
  

jueves, 8 de octubre de 2015

El Dedo Momificado de Galileo Galilei


El Dedo Momificado de Galileo Galilei

Antes de poner los restos mortales de Galileo Galilei en su morada final, le arrancaron el dedo medio de la mano derecha. El dedo momificado del sabio se exhibe hoy en día en el museo de Florencia, Italia. 
Éste video trata de quién se lo arrancó, de por qué se lo arrancaron y de que hace ahí, momificado y vertical, dentro de un huevo de cristal, a la vista de todo mundo. 

domingo, 6 de septiembre de 2015

Filípides de Maratón. Correr hasta morir



Esta es la historia de Filípides de Atenas. Un hombre que corrió hasta morir para salvar a su pueblo.
Era el año 490 A.C. y  el ejército más poderoso que conocía el mundo, el ejército Persa, había invadido la isla de Eubea y arrasado la ciudad de Eritrea.
 600 barcos de guerras llegaron a la isla con 25 mil soldados. En 6 días habían aniquilado a los hombres pasándolos a degüello, las mujeres habían sido brutalmente violadas por los soldaos persas y los niños hechos esclavos. Tras destruir la ciudad, los persas se dirigían a su principal objetivo: La ciudad-Estado de Atenas.
Estaban tan seguros de derrotar a los atenienses, que por el camino iban diseñando el templo de la victoria donde celebrarían su triunfo.
Los Atenienses por su parte, puestos sobre aviso de la inminente invasión, discutían cual sería la mejor forma de enfrentar a los invasores.
Atenas era una ciudad amurallada. Podían encerrarse tras los muros y resistir el ataque desde adentro tanto como pudiesen. Por otro lado, podían salir a presentar lucha en el lugar de desembarco que tenían previsto los persas: Las llanuras de Maratón, a unos 42 kilómetros de ahí.
Reunidos en el ágora  los hombres trataban de dilucidar cuál sería la mejor opción, Se debatían entre esconderse tras las murallas de Atenas y resistir el asedio persa, o salir a hacerles frente en el lugar de desembarco.
Milcíades, que era un tirano déspota pero excelente estratega militar, los convenció de hacer frente a los invasores en cuanto desembarcaran, en las llanuras de Maraton.
Por su parte, las mujeres atenienses habían tomado un acuerdo: Sabiendo que los persas tenían por costumbre violar a las mujeres y esclavizar a los niños de las ciudades caídas, juraron que de perder la guerra, matarían a sus hijos y se suicidarían.
Esperarían los últimos rayos del sol 7 días después de que sus maridos partiesen al campo de batalla, Si en ese lapso de tiempo no tenían noticias de ellos, llevarían a cabo el fatal juramento.
El 13 de septiembre de 490 a. C. 600 barcos de guerra con 26 mil soldados persas y mil caballos de combate hicieron cabeza de playa en las costas de Maratón.
El 17 de septiembre, el séptimo día después de haber salido de Atenas, 10 mil soldados atenienses se enfrentaron a 26 mil enemigos. El tamaño del ejército persa, era superior en una proporción mayor de 2 a 1.
            Una vez formados en orden de batalla, los atenienses apenas escucharon la orden de ataque, se lanzaron a la carrera contra los inavsores.
 Cuando los persas les vieron llegar hacia ellos corriendo se aprestaron para afrontar la embestida; si bien, al comprobar que los atenienses eran pocos y que, además, se abalanzaban a la carrera sin caballería y sin arqueros, les creyeron dominados por una locura que causaría su perdición...» estaban equivocados, la estrategia de Milcíades fue superior a la fuerza bruta de los persas y En esa batalla librada en Maratón perdieron la vida unos seis mil cuatrocientos bárbaros y  apenas ciento noventa y dos atenienses.>> Los persas huyeron asustados  hacia sus barcos.  Los atenienses habían ganado.
Pero en  Atenas las mujeres desconocían el resultado de la batalla. Era el séptimo día y no tenían noticias de sus maridos. 
Creyéndolos derrotados y muertos, se reunieron a esperar junto a sus hijos los últimos rayos del sol para llevar a cabo el pacto que habían hecho: arrancarse la vida antes de caer en manos persas.
 En maratón, el corredor Filípides fue enviado por Milcíades para informar de la victoria griega. Debería darse prisa, faltaban poco menos de 4 horas para la puesta del sol.
Fatigado por la batalla, con el tiempo en contra y la responsabilidad de evitar la catástrofe en Atenas, Filípides corrió los 42 kilómetros que separan las llanuras de Maratón sin parar, sin disminuir el paso, sin tomar un respiro.
Justo antes de que el sol se ocultara en el horizonte, llegó a la ciudad de Atenas y gritó voz en cuello : «Niké, Niké», que significa “ganamos” se derrumbó por el esfuerzo y murió extenuado.
Esta leyenda inspiró al Barón Pierre de Cubretin  para incluir la carrera de Maratón en los juegos olímpicos de 1896, que por cierto, ganó el velocista griego Espiridión Louis.
Lo más destacado de las olimpiadas de 1896 fue la prueba del maratón.  Spiridon Louis, un desconocido acarreador de agua, ganó el evento para convertirse en el único campeón de atletismo de Grecia y en un héroe nacional.
Cuando  el rey de Grecia le concedió un deseo: Spiridión Louis pidió que le regalaran un burro.

viernes, 28 de agosto de 2015

La Profecía de Fidel Castro






Este 14 de agosto de 2015, sucedió algo que por más de medio siglo parecía imposible. La bandera de Estados Unidos volvió a ondear en territorio cubano.
Según la página web del diario español ABC, Por increíble que parezca Fidel Castro profetizó con toda precisión la llegada de este día en 1973: «Estados Unidos dialogará con Cuba cuando tenga un presidente negro y haya un Papa latinoamericano».
Castro resultó más efectivo que Nostradamus.
Y es que desde el 3 de enero de 1961, que se rompieron las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, la reconciliación se veía prácticamente inalcanzable.

Y es que en 1973 esa predicción parecía inalcanzable.

Las relaciones estaban tan deterioradas que las agencias de Inteligencia Americanas intentaron asesinar al líder cubano Fidel Castro cientos de veces y los cubanos apuntaron misiles nucleares rusos directamente contra Miami.
¿Pero cómo surgió la enemistad entre Americanos y cubanos?
Todo  comenzó en Tuxpan, Veracruz, México. Con un barco de menos de 14 metros de largo, o de eslora, como dicen los marinos, un grupo de hombres  armados con rifles deportivos de cacería, partieron rumbo a la Isla de Cuba, con la misión de vencer a un todo un ejército regular y derrocar al dictador Fulgencio Batista.
El Gobierno de Fulgencio Batista estaba respaldado por el ejército cubano y por las grandes mafias americanas, que habían establecido en Cuba una extensión de sus negocios ilícitos.
En ese entonces, el Ejército regular cubano tenía 40 mil efectivos. Que fuese derrocado por un grupo de 82 jóvenes rebeldes en un yate recreativo, parecía cosa de risa.

El contingente iba comandado por un abogado rebelde de 31 años de edad y casi 2 metros de estatura llamado Fidel Castro.
Un mes antes, por medio de un contacto mexicano, habían comprado un yate de uso recreativo llamado “Granma” es decir “abuelita” en inglés. Y a todas luces no era la mejor opción para un desembarco militar.
Salieron de madrugada, con el mayor sigilo para no ser detenidos por las autoridades mexicanas. Junto a Fidel Castro, iba su hermano Raúl y el Dr Ernesto Guevara, apodado “El Ché”.
En cuanto alcanzaron mar abierto el oleaje barrió la cubierta. Los hombres, mareados comenzaron a vomitar, y el agua entraba a raudales amenazando inundar el barco.
Maltrechos y fatigados, pero sobre todo hambrientos, llegaron a costas cubanas el 2 de diciembre de 1956.
El ejército de Batista los estaba esperando y los recibió a balazos. Después de una semana de haber desembarcado, de los 82 expedicionarios solamente quedaban vivos 16, que resistieron y se internaron en la espesura del monte.
25 meses después, Fidel Castro logró el triunfo definitivo y Batista huyó del país con una fortuna próxima a los US$ 100.000.000, exiliándose primero en la República Dominicana, luego en la isla de Madeira (Portugal) y por último en España.
El 8 de enero de 1959 Fidel Castro entra victorioso a La Habana. La Revolución había triunfado.
En un principio, Castro no se declaró comunista ni anti yankee.
Pero la relación se fue deteriorando rápidamente. En 1960 Castro expropió cientos de compañías americanas, incluyendo dos refinerías, y el Presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower respondió prohibiendo la exportación de productos americanos a Cuba y suspendiendo la compra de azúcar al país caribeño.
En 1961, aun bajo la presidencia de Eisenhower, Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con Cuba y cierra su embajada en la Isla. Ese mismo año, el Presidente Kennedy patrocina un bombardeo de fuerzas opositoras a Castro y al día siguiente Castro declara su gobierno Socialista-comunista.
Un día después, un grupo de 1,297 opositores cubanos, apoyados por la CIA y financiados por el gobierno de Kennedy, invaden la Isla de Cuba, pero son desarticulados por Castro en menos de 72 horas.
Desde entonces, uno de los objetivos de todos y cada uno de los presidentes americanos fue acabar con Castro, haciendo que el Libro de Récords Guinness tenga al dirigente cubano como la persona a la que más veces han intentado asesinar… sin conseguirlo.
Por eso, en aquel lejano 1973, la supuesta profecía de Fidel Castro parecía imposible, pero afortunadamente ocurrió:
Los Estados Unidos tienen un presidente Negro, en el mundo hay un Papa Latinoamericano, y nuestros amigos americanos y nuestros hermanos isleños han vuelto a estrechar sus manos.

viernes, 12 de junio de 2015

El Origen de la Música Satánica



Si tuvieras que relacionar una imagen con el origen de ese tipo de música, ¿Cuál eligirías?
a)  La imagen de Gene Simmons, líder de la banda Neoyorkina de Rock “Kiss”
 b) La imagen de Elvis Presley, considerado el Rey del Rock quien escandalizó con sus pasos de baile a las buenas conciencias de los años 60´s.
c) La imagen del anciano monje Italiano Guido de Arezzo, quien vivió en la edad media.

Si tu respuesta fue “C” la imagen del anciano monje medieval Guido de Arezzo, estás en lo correcto.

 Guido Arentino, Mónaco de Arezzo, fue la primera persona de nuestra era que relacionó a un tipo específico de música con el diablo.
Nació en Italia en el año 991 de nuestra era. Fue un profundo estudioso de la teoría musical, inventó el tetragrama, pauta musical de 4 líneas precursora del actual pentagrama y además le dio el nombre a las notas musicales tal como hoy las conocemos.
Cuando dirigía a un coro numeroso, notó que cierta combinación de notas hacía que las oscuras paredes del monasterio, apenas iluminadas por las velas se llenaran de inquietud y corriera entre los monjes una generalizada sensación de miedo.
Estudioso y metódico, como era, se dedicó a investigar la causa. Descubrió que en la tonalidad de Do mayor, el intervalo que se establece entre las notas Fa y Si, ponía los pelos de punta y causaba la ominosa sensación de ser observado desde la oscuridad por alguien o por algo. Una terrible sensación que lo hizo pensar que esa combinación de notas era un llamado al mismísimo Satanás y que le hizo excluir a la nota “Si” de su sistema musical de manera que se redujo a seis notas. A este sistema se le llamó Hexacorde.
Pero no fue suficiente. Aun en el sistema hexacordal de Arezzo, surgía el temido tritono. De manera que prohibió toda la música que contuviera este tipo de acordes, bajo pena de enviar a quien se atreviera a componer o incluso a entonar este tipo de melodía, a manos de la Santa Inquisición ya que se creía, un fondo ideal para llamar al maligno.

Era la primera vez que se relacionaba a Satanás con la música, ya que antes, era precisamente lo contrario. La biblia dice que uno de los goces que le fueron vetados al ángel caído fue la música.
En 1660 Johan Joseph Fux, Genio musical y profundo estudioso de la teoría, bautizó a este intervalo como “Diabolus in Musica” que en español significa “El Diablo en la música”, no queda claro si se refería a la ominosa sensación que producía ese tono, o a la dificultad técnica de resolver exitosamente la disonancia que este produce.
Medio siglo después, un violinista llamado Giussepe Tartini, dijo haber tenido un sueño muy extraño. Soñó que se le aparecía el diablo y que tomando el violín que se encontraba a un lado de su cama, comenzó a ejecutar una canción de una belleza etérea y sobrecogedora, una ejecución tan virtuosa que el propio Tartini con lágrimas en los ojos pensó: “si este es el diablo, ¿Cómo serán los ángeles?”. Cuando despertó, sus ojos estaban humedecidos y el arco del violín en sus manos. En ese preciso momento supo que había perdido su alma. Tomó el violín tratando de reproducir la sonata que había soñado. Con manos temblorosas transcribió en una sola noche la que es considerada su obra maestra a la que llamó “El trino del diablo”. Cosa curiosa: estaba plagada de acordes que sin duda Guido de Arezzo hubiera prohibido.

El intervalo prohibido por Arezzo tuvo un renacer con Wagner, que echa mano de este ominoso tritono para causar tensión y un efecto épico  en sus obras.
Ya en la época moderna, el grupo de rock Black Sabath aprovechó la leyenda al incluir el infame intervalo en el riff de su canción insignia “black Sabath” que da nombre a la agrupación.
A partir de ahí, ya sea por estilo o por mercadotecnia, infinidad de grupos de rock han basado su obra en este tipo de acordes, y podemos encontrarlo en canciones tales como Harvester Sorrow de Metallica, Bitter Peace de Slayer, Beautiful people de marilyn Manson y hasta en el conocido intro musical de la serie animada “Los Simpson”.

Todo con tal de rodearse de un aura transgresora que irónicamente le deben por completo a un severo monje italiano de la edad media. Inmenso genio con quien todos los músicos y todos los  amantes de la música estamos en deuda.

jueves, 4 de junio de 2015

El Triunfo de Dross Rotzank Sobre MarginalMedia


Un Triunfo al estilo del Antiguo Imperio Romano


Dross Rotzank es un youtuber con más de 5 millones de subscriptores en su canal principal, y rápidamente se acerca a los 6 millones de fieles seguidores.
MarginalMedia en cambio es un canal que apenas supera los 70 mil suscriptores y es comandado por Santiago Acera, un hombre ya maduro que se a propuesto destacar en la plataforma de videos YouTube.

Tanto Dross Rotzank como MarginalMedia se han enfrascado en una guerra mediática que , de calle la va ganando el pelilargo y carismático Dross.

Con su estilo sarcástico y su habilidad dialéctica ha puesto por los suelos a Santiago Acera y su canal MarginalMedia, que ya no ve lo duro si no lo tupido, pues en el Mundo de YouTube, Dross Rotzank es general de un Imperio que comanda más de 5 millones de almas y ha penetrado con bastante facilidad las defensas de MarginalMedia.

Aquí les comparto un video celebrando al estilo del antiguo Imperio Romano el Triunfo de Dross Rotzank, y me despido con una frase de José Saramago (Este si era Ateo de verdad y no pedazos) : 





Salud!