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sábado, 11 de noviembre de 2017

El Reloj del Manco, Álvaro Obregón

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sábado, 28 de octubre de 2017

LA CABEZA DECAPITADA DE PANCHO VILLA

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martes, 24 de octubre de 2017

La Pistola Maldita de Álvaro Obregón

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lunes, 23 de octubre de 2017

EL CADÁVER DEL GRAL MEJÍA Y SU DESCONSOLADA VIUDA

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domingo, 22 de octubre de 2017

LA MOMIA ERRANTE DE FRAY SERVANDO TERESA DE MIER

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jueves, 12 de octubre de 2017

Batalla del 5 de Mayo en Puebla



LA BATALLA DE PUEBLA

Las Causas

Estamos en el Siglo XIX, es el año 1861, y México está tan endeudado con las potencias europeas, que el presidente Benito Juárez, ha tomado la arriesgada decisión de suspender el pago de la deuda externa.
El anuncio de la interrupción de los pagos enfureció a los acreedores de México por lo que se reunieron en la llamada Convención de Londres, donde representantes de la Reina Isabel II de España, del Emperador Napoleón III de Francia, y de Victoria, Reina de Inglaterra, firmaron una alianza para enviar a sus ejércitos a cobrar personalmente la deuda a México.
En diciembre de ése mismo año, 19 buques españoles con 308 cañones y más de 6 mil efectivos atracaron en el Puerto de Veracruz y para enero de 1862 las fuerza combinadas de España, Francia e Inglaterra, amenazaban las costas mexicanas.
Ante la amenaza de una acción bélica inminente, Benito Juárez envió a su Secretario de Relaciones Exteriores, Manuel Doblado, a negociar con los representantes de los países acreedores.
Hábil negociador, Doblado logró un acuerdo, conocido como “Tratado de la Soledad”, donde México se comprometía a pagar cuando pudiera, a cambio de que las fuerzas invasoras se retirasen de inmediato.
España e Inglaterra aceptaron de buena manera, pero Francia vio el pretexto perfecto para invadir a México.
Mientras españoles e ingleses se regresaban a Europa, las tropas francesas desembarcaban en Veracruz y avanzaban decididamente hacia la Capital Mexicana.
Los conservadores mexicanos y la jerarquía de la Iglesia Católica, apoyaron a los franceses y Juan Nepomuceno Almonte (hijo del héroe de la Independencia, José María Morelos y pavón) tomó el poder al amparo de los invasores.
En mayo de 1862, bajo las órdenes del general Lorencez, 6 mil soldados franceses avanzaba sobre territorio poblano. Apenas una semana antes, habían derrotado drásticamente al ejército mexicano en las cumbres de Acultzingo y la Ciudad de Puebla era todo lo que quedaba entre los invasores y la Capital Mexicana.
A los ojos de Lorencez, el ejército mexicano era carente de formación, indisciplinado y de una raza y moral inferiores.
Mexicanos y franceses cuentan con una cantidad similar de soldados, unos 6 mil, pero el general francés Confía cegado de orgullo y prepotencia en la superioridad de su ejército, en especial de los 3 mil soldados suavos, originarios del norte de África, célebres por su arrojo, valentía y por no haber sufrido una derrota nunca.
El Lugar
La batalla decisiva se pelearía aquí:
Ésta es la antigua ermita de Loreto. En Puebla.
La leyenda cuenta que fue construida por un adinerado arriero que quedó envuelto en medio de una tormenta eléctrica mientras arriaba ganado. Los relámpagos le enceguecían y la lluvia le impedía avanzar, por lo que resistió la noche entera al descubierto,
a merced de la furia de la naturaleza. Cuando la tormenta pasó y miró a su alrededor, una gran cantidad de ganado había sido calcinada por los rayos y que él estuviera vivo no podía tratarse de otra cosa que un milagro. En agradecimiento, construyó el pequeño edificio dedicado a la Virgen de Loreto que al pasar el tiempo sería transformada en un fuerte militar.
Cosa muy similar sucedió con la ermita dedicada a la Virgen de Guadalupe, que ahora vemos en pantalla. Fue construida a más o menos un kilómetro de distancia de la ermita de Loreto, en un terreno aún más elevado.
Ésta, la da Guadalupe, también sería convertida en un fuerte militar y aquí sería la célebre batalla del 5 de mayo de 1862, donde las humildes fuerzas mexicanas habrían de medirse ante el mejor ejército del mundo.
¿Cómo haría el Ejército Mexicano, conformado en buena parte por voluntarios indígenas que carecían de formación militar y andaban descalzos, para enfrentarse al considerado mejor ejército del mundo?

El personaje
Grandes hazañas requieren de grandes hombres, e Ignacio Zaragoza estuvo a la altura en su cita con la Historia.
Nació el 24 de marzo de 1828, en la Bahía del Espíritu Santo, en Texas… en los tiempos que Texas aún nos pertenecía.
Cuando México pierde el territorio norteño, la familia Zaragoza lo abandona todo para mudarse al sur y seguir siendo mexicanos.
Cruzan el río Bravo, a Matamoros Tamaulipas, donde el pequeño Ignacio vive una infancia feliz, para después mudarse, ya adolescente a Monterrey, N.L.
Cuando los Estados Unidos invaden México Zaragoza pide su ingreso al ejército mexicano, pero su solicitud es rechazada.
Es a la edad de 24 años que ingresa, como sargento en la guardia nacional de Nuevo León, para después integrarse en el ejército, con grado de Capitán en Tamaulipas.
Pronto sus superiores se dan cuenta que es un estratega nato y que piensa fríamente bajo la presión de las balas. Da prueba de ello en el levantamiento contra Santa Anna, y en batallas como la toma de Saltillo en 1855 y la defensa de Monterrey.
En la guerra de Reforma, su actuación  es brillante. derrota al ejército de Miramón en la batalla de Silao, y toma Guadalajara para el ejército liberal. Después  vence al sanguinario general conservador Leonardo Márquez en Calpulalpan.
Su temple sereno y valor en combate le distinguen y le hacen ascender meteóricamente dentro del Ejército y es nombrado ministro de Guerra y Marina por el Presidente Juárez en 1861
y ahora que los franceses vienen, cómo una tempestad de cañones y tambores a invadir nuestra nación, es llamado a defender a la Patria.
Él sabe que de no cortarle el paso a los franceses en Puebla, nada los detendrá de hacerse con la Capital del país, así que renuncia a su cargo de Ministro y decide entrar personalmente en el escenario de la guerra.
Así que la próxima vez que alguien te diga que Zaragoza era un cobarde, dile que no, que bien pudo quedarse en la Ciudad de México ostentando su cargo de ministro de guerra detrás de un escritorio, y sin embargo prefirió ponerle pecho a las balas en el campo de batalla.  

El Momento Decisivo

2 de mayo de 1862 La armada francesa sale de San Agustín del Palmar y llegan a Amozoc, con destino a la capital. Entre ellos y la Ciudad de México sólo está la ciudad de Puebla, donde Juárez ordena que se les presente batalla

3 de mayo El general Ignacio Zaragoza llega a Puebla, sube al cerro de Guadalupe, traza el plan de batalla para la defensa de la plaza y fortifica los reductos que se encuentran en los cerros de Loreto y Guadalupe.

4 de mayo: Zaragoza organiza sus fuerzas para la defensa de la plaza con una batería de batalla y dos de montaña, cubriendo Loreto y Guadalupe con mil 200 hombres, formando a los otros mil 500 en cuatro columnas, con una batería de campaña, tres brigadas de infantería y una de caballería

El ejército francés consta de más de 5 mil efectivos, incluyendo a un regimiento de zuavos y cerca de 200 hombres a caballo

La batalla:
5 de mayo, 9:15 am El ejército francés aparece en el horizonte, avanzando desde la Hacienda de Rementería. Al mando de Zaragoza están los generales

Porfirio Díaz, Felipe Berriozábal, Francisco Lamadrid y Manuel

11:15 am. Da inicio la batalla con un cañonazo lanzado desde el Fuerte de Guadalupe.
El avance francés se divide en dos: 4 mil hombres viran hacia la derecha, con dirección a los fuertes, y el resto permanece en reserva..

11:45 am.  Zaragoza descifra la estrategia del conde de Lorencez y replantea su plan de batalla, movilizando sus tropas hacia las faldas del cerro.  Berriozábal y sus hombres avanzan a paso veloz entre las rocas y se sitúan en la hondonada entre Loreto y Guadalupe. Antonio Álvarez protege el flanco izquierdo de los reductos; el general Lamadrid protege el camino que conecta Puebla con la garita de Amozoc y el flanco derecho es cubierto por Porfirio Díaz y sus hombres.
Juan Nepomuceno Méndez es el primero en repeler el ataque francés.

12:15 pm.  Los zuavos, el regimiento de élite del ejército francés, ascienden entre Guadalupe y Los Álamos. Se pierden momentáneamente de la vista de los fusileros mexicanos y reaparecen de pronto disparando al fuerte de Guadalupe.

12:30 pm. El avance de los zuavos es detenido por el fuego lanzado por los mexicanos. Berriozábal los recibe a bayoneta calada y los hace retroceder en orden, hasta ponerse fuera del alcance del fuego mexicano.
1:00 pm.  Los zuavos reinician el ataque contra Guadalupe y son recibidos, de nuevo, con golpes de bayoneta.

1:30 pm.  Los franceses, apoyados por tropas mexicanas conservadoras, arremeten contra el resto de la línea mexicana.

2:00 pm. La columna francesa es rechazada en Guadalupe y Loreto, así como en los demás puntos de ataque de las otras columnas francesas desplegadas. Para alcanzar una victoria completa, entra en acción la caballería mexicana; entre disparos de carabina y mandobles de sable, rechazan los embates franceses

2:30 pm. Llega el primer parte de guerra a la capital mexicana: “Se ha roto el fuego de los dos lados y cae un fuerte aguacero. Zaragoza”

2:35 pm. Desesperado, el conde de Lorencez lanza su último asalto: los cazadores de Vincennes y el regimiento zuavo se dirigen hacia Guadalupe, y el resto de los cuerpos de batalla, salvo uno, atacan el flanco derecho de la línea de batalla mexicana

2:45 pm. A su encuentro, salen los zapadores de San Luis Potosí, al mando de Lamadrid, y se traban en un tenaz combate a bayoneta calada. Buscan ocupar una casa situada a las faldas del cerro, pero son desalojados en dos ocasiones.

3:00 pm.  Un cabo de apellido Palomino se mezcla entre el regimiento zuavo, valientemente se bate cuerpo a cuerpo, y se posesiona del estandarte francés como botín de guerra, al caer muerto su portaestandarte. Esto es un duro golpe al ánimo y a la soberbia del invasor.

3:15 pm. El Batallón Reforma sale en auxilio de los fuertes. En Loreto, los zuavos tratan de apoderarse de un cañón de 68 libras; al llegar ante él el primero de ellos, el artillero mexicano, con la bala de cañón aún en las manos, la arroja fuertemente a la cabeza del zuavo, quien herido mortalmente rueda al foso del parapeto. Los franceses, desmoralizados al ver a su compañero muerto, retroceden y son perseguidos por el Batallón Reforma.

3:30 pm. Por otro lado, la segunda columna francesa llega a Guadalupe. Díaz acude a su auxilio de los Rifleros de San Luis Potosí, que estaban a punto de ser rodeados; con un par de rápidas maniobras, logra hacer retroceder y expulsar a los enemigos de las cercanías.

4:00 pm. Envalentonado, Díaz destaca al batallón Morelos con dos piezas de artillería a la izquierda, mientras por la derecha estaban los Rifleros y los Lanceros de Oaxaca, que desbaratan las filas del enemigo y los hace huir, completamente dispersados.

4.15 pm. Tras la lluvia, sale el sol sobre el cielo poblano. Los invasores, completamente vencidos, se repliegan a la Hacienda de José, para finalmente retirarse a Amozoc. Se dice que Lorencez no puede contener el llanto por la derrota.

4:30 pm.  El general Zaragoza, que había dirigido la batalla desde la Iglesia de Los Remedios, desfila ante sus soldados. Las campanas de la capital poblana repican en señal de triunfo. Un cronista apunta: “La bandera francesa sólo se ha retirado en dos ocasiones de un campo de batalla: al retraerse las columna de Napoleón Bonaparte en el invierno ruso, y en México, tras la gloriosa jornada del 5 de mayo

5:49 pm. En la capital mexicana, vuelve a sonar el telégrafo que se encuentra en Palacio Nacional. Ante el presidente Juárez y su gabinete, el ministro de Guerra, el general Santiago Blanco, lee el parte de guerra enviado por el general Ignacio Zaragoza:
Puebla, a las cinco y cuarenta y nueve minutos de la tarde.
General Ministro de la Guerra: Las Armas del Supremo Gobierno se han cubierto de gloria. El enemigo ha hecho esfuerzos supremos por apoderarse de la plaza, que atacó por el oriente de izquierda y derecha durante tres horas; fue rechazado tres veces en completa dispersión y en estos momentos está formando su batalla fuerte de cuatro mil y pico de hombres, frente al cerro de Guadalupe, fuera de tiro. No lo bato como desearía, porque el Gobierno sabe que para ello no tengo fuerza bastante. Calculo la pérdida del enemigo, que llegó hasta los fosos de Guadalupe en su ataque, en 600 y 700 entre muertos y heridos; 400 habremos tenido nosotros Sírvase dar cuenta de este parte al Ciudadano Presidente de la República. Libertad y Reforma. Cuartel General en el Campo de Batalla. General Ignacio Zaragoza

viernes, 3 de junio de 2016

Patria antes que partido.




Patria antes que partido.

El veleidoso Gral. Miguel Negrete Novoa, cambió varias veces de bando. Liberal en un principio, defendió valientemente la patria durante la primera guerra contra los Estados Unidos (1846-1848) y se unió a la Revolución de Ayutla (1854) para derrocar a Su Alteza Serenísima Antonio López de Santa Anna, quien gobernaba el país de manera dictatorial.


Ferviente católico, durante la Guerra de Reforma abrazó los ideales Conservadores, que con el Plan de Tacubaya pretendían abolir la constitución de 1857 por encontrarla contraria a los intereses de la Iglesia. A finales de 1857 cambia de parecer y defiende en Tlaxcala la Constitución que meses antes había querido abolir.

En 1858 vuelve a cambiar de bando y se pone bajo las órdenes del General Conservador Miguel Miramón, quien lo asciende a Coronel. Derrotado definitivamente por las fuerzas Liberales de Jesús Gonzales Ortega se retira a la vida privada gracias a una amnistía que le otorgó el Presidente Benito Juárez. El dolor de la derrota arraiga aún más el conservadurismo en el pecho del Coronel Negrete.
En 1862, cuando el Conde de Lorencez llegó a coordinar la invasión francesa a México, los Conservadores brincaron de júbilo. Veían la oportunidad de derrotar a los Liberales y arrebatarles el poder sin importar si tenían que aliarse con los enemigos de la Patria o con el mismísimo Diablo. Se pusieron a disposición del ejército invasor decididos a apuntar sus armas contra sus compatriotas mexicanos.
Por ejemplo, Juan Nepomuceno Almonte (hijo de Dn José María Morelos y Pavón) se proclamó Jefe Supremo de la Nación y se dedicó en cuerpo y alma a reunir un ejército para apoyar a los invasores europeos. La mayoría de los militares Conservadores, que aún rumiaban su derrota en la Guerra de Reforma, estaban más que dispuestos a unirse al autoproclamado Jefe Supremo. Era la ocasión que estaban esperando para vengar lo que ellos consideraban la afrenta mayúscula de la victoria Liberal. Hubo una excepción.

El Gral. Miguel Negrete se presentó ante los Liberales dispuesto a defender a la Patria. Temiendo una trampa, los liberales le cuestionan sus motivos, ¿por qué siendo él un convencido Conservador decide en un momento tan crucial unirse al bando Liberal?. Su respuesta es lacónica y convincente: “Tengo Patria antes que Partido”.
Bajo las órdenes de Zaragoza defiende de manera audaz el fuerte de Loreto, fue él quien ordenó que se disparara el primer cañonazo el 5 de mayo de 1862 y fue él quien llevó el peso de la batalla dirigido diestramente por el Gral. Zaragoza.
Las palabras finales de su Parte de Guerra dicen:
Al frente de un enemigo tan respetable por sus gloriosos antecedentes de guerrero, supieron nuestros humildes soldados demostrarle que nada vale el valor cuando la justicia falta y han hecho comprender a los vencidos que no se ofende impunemente a la patria por desgraciada y débil que se le suponga, aunque le ha quedado el sentimiento de ver perecer a soldados tan valientes, dignos de morir por una causa más noble para ellos y más honrosa para el ilustrado e inteligente pueblo a que pertenece.
Dios, Libertad y Reforma.
Línea de Loreto a Guadalupe, mayo 6 de 1862
Miguel Negrete

Sea pues ésta entrada al blog, un sencillo pero sentido homenaje a un hombre que ante la disyuntiva de elegir Patria o Partido, dejó de lado agravios y rencores e hizo la elección correcta.



lunes, 23 de marzo de 2015

¿Fue Benito Juárez un Masón Illuminati?


¿Fue Benito Juárez un Masón Illuminati?

Vayamos por partes, Primero, ¿Qué es un Illuminati? .
La Orden de los Illuminati de Baviera fue una sociedad secreta, fundada por Adam Weishaupt, el 1 de mayo de 1776. Su principal manifiesto declaraba oponerse a la superstición, los prejuicios, la influencia religiosa sobre el gobierno y apoyaba la educación de la mujer y la igualdad entre los sexos.
Estamos hablando del Siglo XVIII y eso de la igualdad entre los sexos y evitar la influencia religiosa en el gobierno no fue bien visto del todo. Tras un breve periodo de florecimiento. La organización Illuminati fue prohibida por el gobierno encabezado por Carlos II de Baviera, con el apoyo de la Iglesia católica.
Los Illuminati desaparecieron definitivamente en 1785, 21 años antes de que naciera Don Benito.
En los años siguientes, el grupo fue vilipendiado por grupos conservadores y religiosos, que afirmaban que los miembros de los Illuminati de Baviera se habían reagrupado y eran responsables de laRevolución Francesa. Hecho que hasta la actualidad no podido ser demostrado.
Tras un prolongado periodo de olvido, Los Illuminati volvieron a ser puestos en circulación gracias a la imaginación de diversos escritores, principalmente a Dan Brown en la novela “Ángeles y demonios”, la precuela de su celebérrimo libro “El Código Davinci”.
Entonces la respuesta es: “no, Benito Juárez no fue un Illuminati”. Las fechas y los hechos simplemente no concuerdan.
¿De qué más se le acusa a Don Benito? De ser masón, y eso si que lo fue. Para muchos historiadores Benito Pablo Juárez García se habría iniciado en una de estas Logias del Rito Nacional Mexicano el 15 de enero de 1847, lo que si está bien documentado es que en 1854 recibió el grado 7°, masón Artífice; en 1862, el último y principal grado del Rito Nacional Mexicano; el 9°, Gran Inspector General de la Orden; Y ¿Eso es bueno o malo? Depende del cristal con que lo mires.
El Papa León XIII en su Encíclica “Humanun Genus” dice: “que la masonería es una secta perversa”.
Mientras que Pío VIII, en la Encíclica “Tradite” dice que la masonería es una “Secta satánica”.
Abreviando, Desde los inicios de la Masonería moderna (1717) hasta nuestros tiempos, la Iglesia ha condenado en más de 200 documentos este movimiento. De manera que si se ve desde un punto de vista religioso, se podría censurar a Juárez por ser Masón. Pero México es un Estado Laico, es decir, independiente de cualquier confesión religiosa en donde las autoridades no se adhieren públicamente a ninguna religión u organización confesional. Tal y como lo expresa hoy en día el artículo 40 de la constitución mexicana.

Alrededor de Benito Pablo Juárez García hay muchos mitos, buenos y malos, pero muchos de ellos sin sustento histórico que los avale. Lo que sí está súper bien documentado es que Juárez fue un indio Zapoteco que nunca se vio a sí mismo como un indefenso indito que necesita apoyo y comprensión, si no como ciudadano mexicano con todas las obligaciones y con los mismos derechos que un blanco, criollo o mestizo. Que llegó a la presidencia de México sorteando toda clase de obstáculos y que enfrentó con éxito al invasor extranjero. Que se dio tiempo para procrear trece hijos y que a pesar de la pétrea figura y duro semblante que nos presentan los libros de historia, era un magnífico bailarín y que le gustaba bailar la Polka, jugar baraja y fumar puros, que reía y lloraba, fallaba y acertaba como todos nosotros, y que hizo lo que creyó necesario para el bien de la nación que dirigió.









domingo, 22 de febrero de 2015

24 de Febrero: El Origen de la Bandera de México



EL ORIGEN DE LA BANDERA DE MÉXICO


Los pueblos nativos que ocuparon el territorio de lo que hoy es México usaron estandartes y banderas desde tiempos inmemoriales, y aunque las mencionaremos como marco histórico, no son banderas mexicanas en el sentido estricto de la palabra, ya que  pertenecían a naciones diferentes e incluso rivales entre si.
La bandera de “Ocote-lolco” tenía un pájaro verde sobre una roca. La de Tizapán, una Garza blanca sobre una peña elevada.
La de Cihuacoatl, era una bandera de guerra, tenía una cruz blanca sobre un fondo negro, y pese a ser la bandera más importante de la historia de México, rara vez se le estudia o se le menciona en la escuela.
La famosa imagen del cura Hidalgo dando el Grito de independencia agitando la imagen de la Virgen de Guadalupe, es errónea. La madrugada del 16 de septiembre de 1810 no hubo estandarte alguno. Fue hasta que Hidalgo y su improvisado ejército tomaron por asalto la ciudad de Atotonilco que arrancó de su marco un óleo de la Virgen que se encontraba al interior de la Iglesia y lo convirtió en estandarte.
 Es considerada por muchos autores como la primera bandera mexicana, pero si nos apegamos a la definición enciclopédica de bandera, no lo es. Es un estandarte.

También Morelos continuó la lucha de independencia bajo un estandarte. De seda blanco con cuadros color azul, en el centro llevaba un águila y una leyenda en latín que decía: OCULIS ET UNGUIBUS AEQUÉ VICTRIX, que significan "con los ojos y las garras igualmente victoriosa” metáfora de que la victoria se alcanza combinando la inteligencia y la fuerza.



 Después de Morelos, los ejércitos insurgentes acordaron usar una bandera que tenía los colores blanco, azul y rojo.
El 24 de febrero de 1821 el Plan de Iguala, pedía la independencia de México, pero manteniendo la tutela de la monarquía española. El movimiento se unificó bajo la bandera Trigarante. Tenía tres franjas diagonales con los colores Blanco, que representaba la religión, Verde, que representaba la Independencia y Rojo que significaba la unión de la sangre india, mestiza y criolla, bajo una misma nación.


La primera bandera que incorporó el poderoso símbolo del águila sobre el nopal devorando una serpiente, fue la bandera Imperial de Iturbide en 1821, aunque tenía las franjas horizontales.
Esta es de hecho y en forma la primera bandera mexicana. Desde entonces y a pesar de múltiples modificaciones, la bandera de México a presentado la misma combinación de colores y el símbolo del águila triunfante en el centro.
La imagen del águila con la serpiente tiene su origen en la leyenda de la fundación de Tenochtitlán:  Tras salir de la mítica Aztlán guiados por el sueño de uno de sus sacerdotes, los Aztecas anduvieron errantes por generaciones, hasta que vieron la profetizada águila en el lugar donde deberían fundar su ciudad.
Esta imagen es un dibujo sobre papel que forma parte del Códice Mendoza. Si observas con atención, notarás que el águila está parada sobre un nopal, pero no devora ninguna serpiente.
En esta otra imagen, tampoco hay serpiente alguna, sino que el águila devora a un pajarillo, forma parte del Códice Tovar.
 De hecho no existe iconografía documentada de la serpiente hasta después de la llegada de los españoles, por ejemplo en el Códice Durán, por lo qué algunos historiadores creen que el escudo es una modificación española del pantli o bandera Azteca.
Nuestra bandera y nuestra nación surgen del encuentro de dos culturas que quedaron unidas (nos guste o no) a sangre y fuego.

lunes, 1 de octubre de 2012

¿Quién empujó a Juan Escutia?

¿Quién fue Juan Escutia?
Anterior a su gesta heroica, poco o nada se conoce de la vida de éste cadete. Se sabe que nació en Nayarit en 1827 y que murió defendiendo el Castillo de Chapultepec de la invasión norteamericana el 13 de Septiembre de 1847; hasta ahí. Lo demás son suposiciones.
¿Quién Empujó a Juan Escutia?
Eso que los franceses llaman “Beau Geste” podría ser ejemplificado con la heroica muerte de Juan Escutia: Al verse rodeado de enemigos, mal herido y sin armas para defenderse, prefirió la muerte que ver su bandera en manos del invasor, así que se envolvió en ella y se lanzó al vacío.
¡Murió por la Patria!
Recuerdos de mi infancia: El patio de mi escuela primaria con todos los pequeños alumnos vestidos de blanco y en posición de firmes, el redoble de los tambores grabados en un casette, el sol brillando intensamente, el cielo azul, la bandera ondeando en lo alto y mi infantil pecho henchido de patriotismo y de orgullo; el pequeño comandante de la escolta pasaba al frente y gritaba uno a uno el nombre de los Niños Héroes y los demás alumnos contestábamos a una sola voz “Murió por la Patria”.
--- Juan de La Barrera ---
---Murió por La Patria ---
--- Agustín Melgar ----
---Murió por La Patria ---
Cuando llegaba el turno de mi favorito, yo gritaba aun con más fuerza – Juan Escutia -- -- ¡Murió Por La Patria! ---
De la Epopeya un Gajo.
Ya en mi adolescencia leí algunos textos y ensayos donde ponían la gesta heroica de Juan Escutia en el mismo nivel de leyenda que Santa Claus: Juan Escutia no existió, y si acaso existió no se aventó con la Bandera, y si lo hizo fue porque se cayó accidentalmente o alguien lo empujó. La veracidad de aquel bello gesto de valor y de orgullo recibía ataques de todos lados. Irónicamente no fueron balas, si no la pluma envenenada de francotiradores apertrechados tras pesados escritorios los que dejaban mal herido al héroe de mi infancia.
Sacrificio Inútil.
El sacrificio de Escutia fue inútil; un día después de su muerte, el General Norteamericano Winfield Scott capturaba la Bandera Mexicana y 2 días más tarde se izaba a toda asta la Bandera de los Estados Unidos en el Castillo de Chapultepec. Al finalizar la guerra, México perdió casi la mitad de su territorio,
Hoy en las redes sociales, el nombre de Juan Escutia es tomado en broma: Que si se cayó, que si lo empujaron, que si quería volar, que si participaba en el programa de Jackass.. en fin!.
Puedo imaginar al General Norteamericano W. Scott en alguna región de ultratumba, alzando su copa, sonriendo a los twiteros y humillando una vez más al héroe de mi infancia: Juan Escutia.