google.com, pub-3435181644107017, DIRECT, f08c47fec0942fa0 PARA COMERTE MEJOR: Literatura
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de septiembre de 2016

Uno del Vespertino (Mi Primer Beso)

“Uno del vespertino”
By Alexander Galué Rivera


La muchacha que va en sexto “C”, ésa a la que todo mundo le dice ”La Bricny”, no se llama Bricny, en realidad se llama Juanita, pero no le gusta que le digan así. Piensa que su nombre no es bonito, por eso se lo cambió por uno que suena más artísitico: “Bricny”, cómo Brittney Spears, la gringa que sale cantando en la tele.
Era muy buena estudiante, varias veces salió de abanderada, hasta que un día, cuando íbamos en quinto, se enamoró de un muchacho del vespertino. Era un muchacho de sexto, de los más grandes que le decían el Brayan. Al Brayan le gustaba el fútbol y se peinaba como Cristiano Ronaldo, unos hasta decían que se parecía a él.
Él también le hacía ojitos a Juanita, es decir, La Bricny. Se saludaban de lejos, a la hora de la salida, cuando los del vespertino iban entrando y nosotros saliendo.
Un día el muchacho del vespertino le mandó un recado a la Bricny. El recado decía que si quería ser su novia. La Bricny le contestó de volada, que si, que quería ser su novia y que soñaba con el día en que pudieran verse para platicar de cerca.
El muchacho se acercó a ella al día siguiente. Platicaron, se tomaron un refresco y se quedaron juntos hasta que sonó la campana. Yo los seguía de lejos porque a mí me gustaba ella, siempre estuve enamorado de Juanita, pero nunca me atreví a decírselo.
Otro día los vi platicando debajo de un árbol, sentados en la sombra. Al muchacho se le cayeron los cuadernos y él y la Bricny se agacharon a recogerlos al mismo tiempo, sus caras quedaron muy juntas, se miraron a los ojos, sus corazones latieron muy fuerte y el muchacho le dio un beso. Yo sentí muy feo que ellos se besaran y me fui corriendo.

La semana siguiente tuvimos exámenes. Juanita reprobó porque cuando entregó el examen en vez de respuestas había llenado la hoja con corazones atravesados por una flecha, con el nombre del Brayan encerrado adentro del corazón. A partir de ahí, ya no ha vuelto a salir de abanderada. Yo no sé si sigue de novia con el Brayan, pero ya no es la misma. A mi me gustaba más antes de que se cambiara el nombre, cuando era Juanita, la niña más aplicada del quinto “C”, ésa que siempre salía de abanderada, a la que yo soñaba con darle mi primer beso.

domingo, 26 de junio de 2016

El último tequila de Pancho Villa

“El último tequila de Pancho Villa”
By Alexander Galué Rivera.

No la conozco más allá del saludo, pero a fuerza de coincidir con ella en el estacionamiento del edificio, sé que es soltera, sin hijos, probablemente divorciada, tendrá unos cuarenta años de edad y se mata en el gimnasio para lucir una figura que cada día le cuesta más mantener: Senos de buen tamaño, redondos y desafiantes, cintura estrecha y piernas largas. Incipientes arrugas tapadas con discreto maquillaje, pelo teñido de rubio y lentes de pasta gruesa que le dan un toque de maestra de anuncio de colegio de paga (de esos que te hacen pensar qué si las maestras están así de buenas, me inscribo aquí. Ya inscrito te das cuenta lo que es la publicidad engañosa).
A veces va al karaoke, tiene un maestro de Yoga, que pensé le daba algún servicio extra, pero un día me lo encontré (si, al maestro de yoga) con su novio en el cine, y supe que las clases se limitaban exclusivamente a contorsiones y filosofía Brahmánica. Además, es doctora, y porta su bata, como todos los médicos, con orgullo mal disimulado.
Nunca antes le había hablado, hasta ése día que en el gimnasio se me ocurrió entrenar con un compañero de un peso muy superior al mío.
Les comento: Desde mi época universitaria, practico el boxeo para mantenerme en forma. No es lo que llamaría un deporte violento (nunca he visto un boxeador con fractura expuesta de tibia y peroné, como a veces ocurre en el fútbol, por ejemplo) pero si que es una actividad de alta demanda física, y además requiere de táctica y estrategia, es decir, concentración mental, y ése día que me enfrenté a un rival que estaba dos divisiones por encima de la mía, estaba medio desconcentrado.
Me mantuve en pie gracias a mi agilidad para esquivar los golpes y mi capacidad técnica, pero el daño ya estaba hecho, en las regaderas noté que mi cuerpo presentaba sendos moretones y para la media noche no soportaba el dolor en las costillas, como pinchazos de fuego. Fueron esas agujas quemantes las que me hicieron atreverme a llamar a la puerta de mi vecina, la doctora.
Venciendo la pena, toqué suavemente a su puerta. En el interior de la casa se prendió un foco, se entreabrió una cortina y se abrió la puerta. Apareció ella, en un pantalón de pijama y una blusa que después me di cuenta, se transparentaba a contra luz.
--Buenas noches, doctora--- dije apenado --- disculpe que venga a molestarla tan tarde, pero tengo un dolor muy fuerte debido a un golpe que recibí aquí en el abdomen– me excusé con timidez.
--¿Pleito de borrachos? Me preguntó con dureza.
-- No bebo…practico el boxeo y me dieron unos golpes que me duelen mucho --
--debe ser un dolor muy fuerte para que venga a verme a ésta hora --- Me reprochó ella con el ceño fruncido.
-- Si, doctora, bien intenso el dolor. Pero si no me puede atender, lo comprenderé… ya es muy noche – fingí estar dispuesto a retirarme, pero ella me detuvo con un gesto de la mano.
-- Hice un juramento (el de Hipócrates).  Así que pase, está en su casa— Dijo con un suspiro de resignación.
Entramos y en el recibidor pude notar un gran retrato de Pancho Villa rodeado de luces de colores; me di cuenta que se trataba de un altar.  
En el altar, el retrato del General Revolucionario estaba entronizado, como si fuera un santo. Había dos floreros a manera de ofrenda con sendos ramos de rosas, un tazón lleno de monedas y una botella de tequila flanqueada con dos pequeños vasos tequileros.
No pude resistir la tentación y levanté la botella para ver la etiqueta. Pura curiosidad, ya que no bebo. La doctora se escandalizó
--¡No la hubiera levantado!, ¡ahora tendremos que tomarnos un caballito a salud del General! –
---¿Cuál caballito?, ¿de cuál General? –
--De mi General Villa – Dijo ella apuntando con el mentón el altar.
--pero…--
--Nada de peros, mi General es muy celoso. Ande, tómelo de un solo trago – Dijo mientras servía el tequila.
--- Lo que pasa es que…---
--- Nada de peros, le digo. Además, por su culpa yo también tendré que tomarme uno –

Me alcanzó el vaso y yo lo bebí de un sorbo. Ella también lo bebió, echando la cabeza hacia atrás, dejándome ver la blanca piel de su cuello hasta donde el cuello se convierte en escote. Después volvió a llenar los vasitos tequileros
 – tenemos que tomarnos otro --- me dijo.
Traté de disipar los ardientes vapores etílicos de mi garganta y rechacé el trago
 ---no, gracias, doctora, ya le dije que no bebo demasiado ---
Pero ella no atendió mi negativa.
--- Yo tampoco estoy acostumbrada a beber, pero es de a fuerza. Se me olvidó que antes de tomarnos el tequila teníamos que brindar con mi General, y ya le dije que es muy celoso, así que no se haga de la boca chiquita y beba hasta el fondo – me dijo con autoridad que no pude rebatir.
 No me quedó más remedio que levantar el vaso hacia el retrato de Villa, a manera de brindis, y beber de un sorbo el quemante licor. Ella hizo lo mismo, después me hizo pasar a la sala y me pidió que la esperara mientras iba por su maletín médico para revisarme.
Mientras se alejaba, vi que el ejercicio mantenía todo en su lugar. De espaldas parecía quince años más joven, además, el tequila le había alegrado los pasos.
La observé caminar hasta que desapareció tras las cortinas que dividían la sala del resto de la casa, luego me puse a curiosear su librero: un mueble color caoba, macizo y grande. La mayoría de los libros eran literatura médica especializada y viejas enciclopedias, pero en el entrepaño superior había una nutrida colección de libros metafísicos, desde Alan kardek hasta Karen Lara, pasando por Conny Méndez.
La doctora regresó y me encontró husmeando sus libros. Traía los lentes de intelectual engarzados y la bata de doctora puesta, pero la misma blusa semitransparente con la que salió a recibirme. Los botones de la bata estaban desabrochados y sus redondeadas formas se podían apreciar bajo la delgada tela, incluso, los oscuros manchones que coronaban sus erguidos senos. Un deleite para mi vista.
---¿Le gustan? – me preguntó mirándome a los ojos.

--¿Qué si me gustan qué? – me sonrojé hasta el pecho.
---Los libros. ¿le gusta leer? —me dijo señalando el librero con una mano. En la otra sostenía su maletín de doctor.
--- Ha! Si…me encanta leer, pero debo aceptar que la literatura metafísica no es mi fuerte --- Dije señalando el libro de Alan Kardek.
--- Estrictamente hablando --- dijo ---toda literatura es metafísica, así sea un manual para ingenieros o un libro de anatomía ¿no cree? –
--- interesante su punto de vista, doctora. Entonces debo corregir: aunque he escuchado acerca de ellas, no conozco la obra de Karen Lara ni la de Conny Méndez—
--pues le recomiendo que empiece a conocerlas. Si gusta le presto un libro, el que usted escoja –
--- Si, muchas gracias, doctora. Por cierto, no encontré en el librero ninguna biografía de Pancho Villa, y por lo que veo, usted lo admira mucho –
--- Es más que admiración—dijo ella, enfática. Luego agregó--… Y ya sé todo de mi General. Por ejemplo, que es muy milagroso y que, si le tenemos su altar iluminado y no le falta su vasito de tequila, nos da carácter para enfrentar todos los problemas que se nos presenten, aún los más difíciles—  Abrió el maletín y sacó de su interior una lamparita y un estetoscopio.
---desabróchese la camisa—me ordenó.
Yo la miré a los ojos mientras terminaba de desabrochar el último botón de mi camisa. Le mostré el pecho lleno de moretones.
---Lamento contrariarla, doctora, pero todos los biógrafos de Villa coinciden que el General era estrictamente abstemio –
---¿qué quiere decir? – me miró sorprendida
---que su General no tomaba ni una sola gota de alcohol, además, odiaba a los borrachos –
--- ¡Cómo que mi General no tomaba tequila!, entonces ¿qué tomaba? -- Parecía que la doctora había recibido un derechazo.
---tomaba malteadas de fresa – Le contesté. Ella chistó incrédula y la luz de la lamparita me hirió los ojos.
---¿malteadas de fresa?, es lo que toma mi instructor de Yoga --- dijo con un gesto de desilusión.
---¿y su instructor de Yoga no merece un altar? – pregunté socarronamente.
--- pues si, pero de otro tipo – Dijo ella, palpándome los moretones que me cubrían las costillas. –oiga—me dijo alumbrándome el pecho con la lamparita– mire que moreteado está, que tranquiza le arrimaron, debería encomendarse a mi General antes de subirse al ring, así no le iría tan mal –
Yo repliqué --- ya le dije que a Villa no le gustaba el tequila.
--- pues póngale sus malteadas de fresa— me dijo como quien reprende a un bobo. Luego agregó ---pobre de mi General, a él que le encantaban las malteadas y yo poniéndole su botellota de tequila. ¡Qué bárbaro!, se ponía borrachito y me hacía los milagros alrevesados. Yo creo que por eso cuando le pedí un novio me mandó primero a mi maestro de Yoga… y luego a usted, que es boxeador, y así moreteado ¿para qué me sirve? ---
---sería cuestión de investigar--- suspiré.
---¿le duele aquí? – me preguntó presionando su mano contra mi pecho.
--si, mucho—ahogué un quejido.
--¿y aquí?—
--ahí me duele menos, doctora --
--¿y acá? —
--no, doctora, ahí ya no me duele nada, nadita--
La doctora palpó mi abdomen, donde había moretones y donde no los había. Cerré los ojos y dejé que me auscultara todo lo que quisiera.  El tequila había disipado el dolor y en el altar del recibidor, Pancho Villa sonreía, pícaro, con los ojos achispados por los vapores del tequila.










domingo, 8 de mayo de 2016

RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA

RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA.

UNA OBRA DE AMOR, ESPERANZA Y TAMALES OAXAQUEÑOS
BY ALEXANDER GALUÉ RIVERA


PUEDES DESCARGAR LA VERSIÓN IMRIMIBLE DANDO CLICK AQUÍ 

PERSONAJES:
NARRADOR
REINA ALEXIA
REY RODOLFO
REINA GOTHEL
RAPUNZEL
EUGIN
PRÍNCIPE RODO
DON MARTÍN / PRINCESA KARINA
REINA DANA

PRIMER ACTO

NARRADOR (VESTIDA COMO UN HERALDO, GOLPEA TRES VECES EL PISO CON SU BASTÓN DIRIGIÉNDOSE AL PÚBLICO):
¡ATENCIÓN!, ¡ATENCIÓN! LOS HECHOS QUE AQUÍ SE NARRAN SUCEDIERON HACE MUCHO, MUCHO TIEMPO, EN UN LUGAR MUY MUY LEJANO.
ÉSTA ES LA HISTORIA DE LA REINA ALEXIA, QUE ESTÁ ESPERANDO SU PRIMER BEBÉ Y HA CAÍDO GRAVEMENTE ENFERMA.
LA ÚNICA ESPERANZA DE QUE SE ALIVIE, ES UNA FLOR QUE CURA LAS HERIDAS Y REJUVENECE A LAS PERSONAS. PERO NADIE SABE DONDE CRECE, POR QUE ES UNA FLOR MÁGICA. (MUESTRA LA FLOR DORADA AL PÚBLICO)
AL VER A SU ESPOSA TAN GRAVE, EL REY SALIÓ EN BUSCA DE LA MÁGICA FLOR DORADA. Y DESPUÉS DE MUCHO TIEMPO, HA REGRESADO AL PALACIO:
REY RODOLFO: -- YA LLEGUÉ, VIEJITA.
REINA ALEXIA: -- OH, AMADO MÍO, QUE BUENO QUE LLEGASTE. SIENTO QUE ME MUERO --
REY RODOLFO: -- NO, NADA DE MORIRSE. MIRA LO QUE TE TRAJE – (LE ENTREGA UNA BOLSA).
REINA ALEXIA: (ABRE LA BOLSA Y MIRA ADENTRO) --¿TAMALES OAXAQUEÑOS? –
REY RODOLFO:  -- ¡SI!, ESTÁN CALIENTITOS, MIRA.
REINA ALEXIA:  ---¿Y LA FLOR DORADA? ---
REY RODOLFO: -- ¿LA FLOR DORADA? BUENO, NO LA ENCONTRÉ. PERO… ¿QUÉ ME DICES DE LOS TAMALITOS?.
REINA ALEXIA: (ENOJADA) -- Y ¿ACASO CREES QUE CON TAMALES OAXAQUEÑOS ME VOY A CURAR? –
REY RODOLFO: -- YO CREO QUE SI. LOS COMPRÉ CON LA SEÑORA ESA QUE GRITA “HAY TAMALES, CALIENTITOS LOS TAMALES OAXAQUEÑOS” –
REINA ALEXIA: -- PUES A VER, SÍRVEME UNOS TRES –
NARRADOR: -- DESPUÉS DE COMERSE LOS TAMALES, LA REINA SE ALIVIÓ Y TUVO A LA MÁS BELLA DE LAS PRINCESAS. LE PUSIERON POR NOMBRE RAPUNZEL.
REINA ALEXIA: --- HE AQUÍ NUESTRA HIJA –
REY RODOLFO: -- QUÉ HERMOSA ESTÁ.  Y MIRA QUE BELLO, NACIÓ ENVUELTA EN HOJAS DE MAÍZ, COMO UN TAMAL –
REINA ALEXIA: -- ¿SERÁ POR AQUELLOS TAMALES OAXAQUEÑOS QUE ME COMÍ CUANDO ESTUVE ENFERMA? –
REY RODOLFO:-- YO CREO QUE SI, Y MIRA SU CABECITA, TIENE PELOS DE ELOTE –
REINA ALEXIA: --- ¡QUE CABELLOS MAS RUBIOS! HO, AMADO MÍO. MIRA, YA SE DURMIÓ ---
REY RODOLFO:  --- PARECE UNA MUÑECA ¿VERDAD?---
(DEJAN A LA BEBÉ EN LA CUNA Y SE VAN)
NARRADOR: -- LA BELLA, PERO CRUEL REINA GOETHEL, PIENSA QUE EL CABELLO DE RAPUNZEL, ES MÁGICO. NO SABE QUE SON PELOS DE ELOTE Y CREE QUE SON RUBIOS POR LA FLOR DORADA.
(ENTRA EN ESCENA LA REINA GOTHEL)
REINA GOTHEL: --  SOY HERMOSA, PERO TENGO MIEDO DE ENVEJECER. QUIERO SER JOVEN POR SIEMPRE.   – (SE ASOMA A LA CUNA) MIREN NADA MÁS QUE PELO TAN RUBIO. ESTOY SEGURA DE QUE ES MÁGICO.  (SACA A LA NIÑA DE LA CUNA) DIOS MÍO, ¿A QUÉ HUELE?... PERO ¿QUÉ LE DAN DE COMER A ESTA NIÑA?.  EN FIN, ME LA LLEVARÉ. (SE VA CON LA NIÑA)
(EL REY RODOLFO Y LA REINA ALEXIA BUSCAN EN LA CUNA A LA NIÑA Y NO LA ENCUENTRAN)
REINA ALEXIA: -- MI HIJA NO ESTÁ, SE LA HAN ROBADO –
REY RODOLFO: -- OH, NO, MI POBRE HIJA. (SE DIRIGE AL PÚBLICO) BUSQUEN A MI HIJA. EL ORO DEL REINO A QUIEN ENCUENTRE A MI HIJA.
REINA ALEXIA: -- EL ORO DEL REINO A QUIEN LA ENCUENTRE, SALGAN PRONTO A BUSCARLA.
(CAEN DE RODILLAS, LLORANDO).

 RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA.SEGUNDO ACTO

NARRADOR: RAPUNZEL HA PASADO QUINCE AÑOS EN LO ALTO DE UNA TORRE. NUNCA HA BAJADO DE AHÍ DESDE QUE FUE RAPTADA POR LA REINA GOETHEL, QUIEN LA HA HECHO CREER QUE ES SU MADRE.
(RAPUNZEL SE ENCUENTRA BARRIENDO Y LA ESCOBA SE ZAFA DEL MANGO)
RAPUNZEL: (MIENTRAS BARRE, CANTA) – CANTA RUISEÑOR, CANTA…. (SE ZAFA EL MANGO DE LA ESCOBA , SE QUEDA CON EL PURO PALO)
REINA GOETHEL: RAPUZEL, RAPUNZEEEEL.
RAPUNZEL: YA VOOOOOY (SE ASOMA POR LA VENTANA) HOLA MAMÁ.
REINA GOETHEL: AVIÉNTAME EL PELO
RAPUNZEL: AHÍ VA (LE AVIENTA EL PALO DE LA ESCOBA)
REINA GOETHEL: DIJE EL PELO, NO EL PALO
RAPUNZEL: HAAA, AHÍ TE VA (LE AVIENTA EL PELO Y LA REINA GOETHEL SUBE)
REINA GOETHEL: TE TRAJE ALGO DE COMIDA
RAPUNZEL: GRACIAS, MAMÁ,PERO AHORITA NO TENGO HAMBRE. MEJOR DIME ¿QUÉ PENSASTE?
REINA GOETHEL: PUES AHORITA QUE ME AVENTASTE EL PALO PENSÉ QUE O ESTÁS SORDA O ESTÁS MENSA Y QUE ADEMÁS…
RAPUNZEL: NO, MAMÁ, DE ESO NO,
REINA GOETHEL: ¿ENTONCES …?
RAPUNZEL: DE QUE SI ME VAS A DEJAR IR AL CONCIERTO DE PIT BULL
REINA GOETHEL: ¿PIT BULL? NO SEÑORITA, NADA DE PERROS EN ÉSTA CASA.
RAPUNZEL: NO, MAMÁ. EL CONCIERTO DE PIT BULL, EL CANTANTE
REINA GOETHEL: AH, ESE PIT BULL.
RAPUNZEL: ÉSE MERO
REINA GOETHEL: A VER, DIME ¿YA ARREGLASTE TU CUARTO?, ¿YA DOBLASTE TU ROPA? ¿YA HICISTE LA TAREA?
RAPUNZEL: HAY MAMÁ. NUNCA ME DEJAS SALIR.
REINA GOETHEL: ¿Y CÓMO QUIERES SALIR, SI NO HACES NADA Y TE LA VIVES EN EL CELULAR?
RAPUNZEL: PERO
REINA GOETHEL: NADA DE PEROS
RAPUNZEL: PERO..
REINA GOETHEL: NADA
APUNZEL: PERO…
REINA GOETHEL: CERO
RAPUNZEL: PERO...
REINA GOETHEL: SÁAAQUESE.
(SALEN DE ESCENA)
NARRADOR: LA REINA GOETHEL JAMÁS DEJA SALIR A RAPUNZEL, LA TIENE ESCONDIDA. PERO ALLÁ AFUERA, EL REY OFRECE EL ORO DEL REINO A QUIEN ENCUENTRE A SU AMADA HIJA.  MIREN,  AQUÍ TENEMOS A TRES VALIENTES CABALLEROS QUE BUSCAN GANAR LA RECOMPENSA.

(ENTRAN A ESCENA EUNGIN, DON MARTÍN Y EL PRÍNCIPE RODO)
EUGIN:  YO SOY EUGIN, SOY ALTO, GUAPO Y CARISMÁTICO.
RODO: YO SOY EL PRÍNCIPE RODO, FUERTE, VALIENTE Y MUY COQUETO.
DON MARTÍN: YO SOY DON MARTÍN, EL MEJOR VESTIDO Y EL MÁS CATRÍN.
RODO: (SUSPIRANDO) Y EL QUE MÁS BONITOS OJOS TIENE.
EUGIN Y DON MARTÍN: ¿CÓMO  DIJO?
RODO: ESTEEE, ¡SABÍAN USTEDES QUE LOS TIBURONES TIENEN TRES HILERAS DE DIENTES?
EUGIN: Y LAS SALADITAS SON HORNEADAS, ¿VERDAD?
DON MARTÍN: SI ME DISCULPA, CABALLERO. CREO QUE ESCUCHÉ ALGO ACERCA DE MIS OJOS.
RODO: NO, PARA NADA.
DON MARTÍN: ¿SEGURO?
RODO: SEGURO, SEGURITO.
DON MARTIN: ESTÁ BIEN, DÍGANME, ¿TAMBIÉN ESTÁN BUSCANDO A LA PRINCESA RAPUNZEL?
EUGIN: YO SI. LA QUIERO RESCATAR PARA CASARME CON ELLA.
RODO: ¿Y SI ESTÁ FEA?
EUGIN: NO CREO QUE ESTÉ FEA. YO PRESIENTO QUE ES HERMOSA
RODO:  (SUSPIRANDO) COMO DON MARTÍN
EUGIN Y DON MARTÍN: ¿CÓMO DIJO?
RODO: QUE YO TAMBIÉN BUSCO A LA PRINCESA, COMO DON MARTÍN.
EUGIN: HAAAA
DON MARTÍN: CREO QUE VOLVIÓ A REFERIRSE A MI PERSONA. ¿QUIERE QUE CRUCEMOS NUESTRAS ESPADAS EN UN DUELO?
RODO: NO, DE NINGUNA MANERA. MEJOR  NOS DESPEDIMOS Y MAÑANA NOS VEMOS.
DON MARTÍN: (MOLESTO) ADIÓS.
EUGIN: HASTA LA VISTA
(SALEN LOS TRES DE ESCENA)
NARRADOR: EL PRÍNCIPE RODO ESTÁ PREOCUPADO. HAY ALGO QUE LO INQUIETA Y CORRE A PEDIR CONSEJO A SU MADRE
(LA REINA DANA ES LA MAMÁ DEL PRÍNCIPE RODO. ESTÁ SENTADA, TEJIENDO)
RODO: HERIDO VENGO MI MADRE……
REINA DANA: HIJO, QUE BUENO QUE LLEGASTE PARA QUE VAYAS POR LAS TORTILLAS Y ME AYUDES A PONER LA MESA.
RODO: MAMÁ, PÓNME ATENCIÓN, QUE NO VES QUE VENGO HERIDO.
REINA DANA: ¿HERIDO DE DONDE? NO TE VEO SANGRE, MORETÓN NI CHIPOTE.
RODO: HERIDO VENGO DE AMORES, MADRE.
REINA DANA: HA, DE AMORES.
RODO: SI, MAMÁ, ADEMÁS CREO QUE SOY… (SE ACERCA AL OIDO DE LA REINA DANA Y LE DICE ALGO EN SECRETO)
REINA DANA: ¿QUÉ ERES REY?.. NO,  TODAVÍA NO ERES REY, ERES PRÍNCIPE.
RODO: NO MAMÁ, QUE CREO QUE SOY (SECRETO EN EL OÍDO DE LA REINA DANA).
REINA DANA: HA CARAY, TAN MACHITO QUE TE VEÍAS.
RODO: ESTOY PREOCUPADO, MAMÁ. NO PUEDO DEJAR DE PENSAR EN DON MARTÍN. TIENE UNOS OJOS MUY BONITOS.
REINA DANA:  A VER, VAMOS A VER. TU TRANQUILO. DIME ¿QUIÉN ES TU CANTANTE FAVORITO?
RODO: VICENTE FERNÁNDEZ
REINA DANA: Y TU DEPORTE FAVORITO
RODO: EL FUTBOL
REINA DANA: A QUIEN LE VAS
RODO: A LAS CHIVAS
REINA DANA: Y DONDE NACISTE
RODO: EN JALISCO
REINA DANA: NO, PUES TIENES TODO PARA SER MACHÍN. A MI SE ME HACE QUE EL TAL DON MARTÍN ES UNA DONCELLA VESTIDA DE GUERRERO
RODO: ¿CÓMO MULÁN?
REINA DANA: PUES SI, HA DE SER MUY MULA PARA DISFRAZARCE DE HOMBRE
RODO: DIJE QUE SI COMO MULAN. UNA PRINCESA QUE SE DISFRAZABA DE GUERRERO PARA SALVAR EL HONOR DE SU PADRE.
REINA DANA: ÁNDALE, MÁS O MENOS.
RODO: ¿QUÉ HAGO, MADRE?
REINA DANA: MIRA, LLÉVALA A LIVERPOOL. SI SE VA A LAS BOLSAS Y LOS ZAPATOS, ES MUJER.
RODO: ¿Y SI NO?
REINA DANNA: SI NO, FÍJATE CUANTO LE DURA EL SALDO DEL CELULAR. SI SE LO GASTA TODO EN UN DÍA, ES MUJER
RODO: ¿Y SI NO?
REINA DANA: SI NO, NO TE PREOCUPES, YO TE ACEPTO TAL COMO ERES Y SIEMPRE TE VOY A QUERER, AUNQUE LE VAYAS AL AMERICA.
RODO: GRACIAS MADRE, NO SE QUE HARÍA SIN TI
REINA DANA: PUES DE MOMENTO LANZATE POR LAS TORTILLAS Y AYÚDAME A PONER LA MESA.

RAPUNZEL Y LA DONCELLA GUERRERA.TERCER ACTO

EUGIN:  MIREN COMPAÑEROS, ALLÁ A LO LEJOS SE VE UNA TORRE
DON MARTÍN: UNA TORRE MISTERIOSA
RODO: ¿DÓNDE?
DON MARTÍN: AHÍ, JUSTO FRENTE AL MONUMENTO A LA MADRE
RODO: HA, YA LA VI.
EUGIN: MIREN, UNA MUJER SE ESTÁ SUBIENDO
DON MARTÍN: EN LA MADRE
EUGIN: NO, EN LA TORRE.
DON MARTÍN: ME REFIERO A QUE QUIZÁ SEA LA TORRE DONDE SE ESCONDE LA PRINCESA
EUGIN:(SACANDO SU ESPADA)  VOY A SALVAR A MI AMOR
DON MARTÍN: (SACANDO SU ESPADA) VOY A GANAR EL ORO DEL REINO
RODO: (SACANDO UNA LIBRETITA Y UN LÁPIZ) VOY A HACERLE UNAS PREGUNTAS. OIGA, DON MARTÍN ¿CUÁNTO LE DURA EL SALDO DEL CELULAR?
DON MARTÍN: UNA RECARGA DE TREINTA PESOS ME DURA UN MES
RODO: CHIN, SE ME HACE QUE ME ESTOY VOLVIENDO AMERICANISTA.
EUGIN: VAMOS, AL RESCATE
(SALEN DE ESCENA)
RAPUNZEL:  MADRE, DÉJAME SALIR. HOY ES EL CONCIERTO DE PITBULL
REINA GOETHEL: NI HABLAR. NO INSISTAS, YA ME VOY. (SE VA)
(ENTRAN EN ESCENA LOS TRES CABALLEROS)
EUGIN: RAPUNZEL, AMADA MÍA, SE QUE ESTÁS AHÍ. HE VENIDO A SALVARTE
RAPUNZEL: ¿A SALVARME DE QUE? ¿QUIÉNES SON USTEDES? ¿QUÉ HACEN AQUÍ?
DON MARTÍN: DE LA MALVADA REINA, LOS TRES CABALLEROS, VENIMOS A RESCATARTE
RAPUNZEL: NO ENTIENDO. ALÉJENSE DE MÍ. LES ADVIERTO QUE TENGO UN SARTÉN Y NO DUDARÉ EN USARLO
RODO: PUES YO QUIERO UN BISTECK CON PAPAS Y FRIJOLES REFRITOS
RAPUNZEL: ME REFIERO A QUE VOY A ESTRELLAR ÉSTE SARTÉN EN SUS CABEZOTAS.
EUGIN: TE LO EXPLICARÉ RÁPIDAMENTE. TU ERES LA PRINCESA RAPUNZEL, HIJA DE LOS MONARCAS DE ÉSTE REINO.
DON MARTÍN: Y LA SEÑORA A QUIEN LE DICES MADRE, EN REALIDAD ES UNA REINA MALVADA QUE TE RAPTÓ CUANDO ERAS PEQUEÑA
RODO: Y HEMOS VENIDO A RESCATARTE.
RAPUNZEL: NO LES CREO NADA. NO IRÉ CON USTEDES A NINGUNA PARTE
EUGIN: ADEMÁS, QUIERO QUE TE CASES CONMIGO
RAPUNZEL: CASARME CON USTED, NI LOCA
EUGIN: TENGO BOLETOS PARA EL CONCIERTO DE PIT BULL. (SACA DOS BOLETOS)
RAPUNZEL: (LE ARREBATA LOS BOLETOS) OH, AMADO MÍO.
(EUGIN Y RAPUNZEL SALEN DE ESCENA TOMADOS DEL BRAZO)
DON MARTÍN: A ESOS DOS PALOMOS NO LOS VEMOS HASTA DESPUÉS DEL CONCIERTO.
RODO: SI, YO CREO QUE HASTA DESPUÉS DEL CONCIERTO. OIGA, DON MARTÍN, USTED CUANDO VA A LIVERPÓOL ¿QUÉ ES LO QUE COMPRA?
DON MARTÍN: BOLSAS Y ZAPATOS, POR SUPUESTO, POR QUE NO SOY DON MARTÍN, SI NO LA PRINCESA KARINA (SE SUELTA EL PELO) ME DISFRACÉ DE GUERRERO PARA SALVAR EL HONOR DE MI PADRE Y SI QUIERE PLATICAR CONMIGO, PRIMERO TENDRÁ QUE ALCANZARME. (SALE CORRIENDO).
RODO: LO SABÍA. ¡YUPI!   LE SIGO YENDO A LAS CHIVAS. A LA BIO, A LA BAO, A LA BIM BOM BA, CHIVAS, CHIVAS, RA RA RA (SALE CORRIENDO TRAS LA PRINCESA).
NARRADOR: DESPUÉS DEL CONCIERTO, LOS TRES CABALLEROS, O MEJOR DICHO, LOS DOS CABALLEROS Y LA PRICESA KARINA, LLEVARON A RAPUNZEL ANTE SUS VERDADEROS PADRES.
(TODOS A ESCENA)
EUGIN: SU MAJESTAD. HEMOS ENCONTRADO A SU HIJA RAPUNZEL. HÉLA AQUÍ.
REINA ALEXIA: HIJA MÍA, QUÉ GRANDE ESTÁS. ADENTRO DEL PALACIO NOS ESPERA TU PADRE. TE EXTRAÑAMOS TANTO (LA ABRAZA).
RAPUNZEL: MADRE, GRACIAS POR NO RENDIRTE. GRACIAS POR BUSCARME TODO ÉSTE TIEMPO SIN PERDER LA FE.
REINA ALEXIA: SABÍA QUE TE ENCONTRARÍA. GRACIAS DIOS MÍO (A LOS CABALLEROS Y A LA PRINCESA KARINA) Y GRACIAS A USTEDES POR HABER ENCONTRADO A MI HIJA.
RODO: ES UN HONOR HABER SERVIDO A SU MAJESTAD
REINA ALEXIA: POR CIERTO, AQUÍ ESTÁ EL LORO DEL REINO, PARA QUE SE LO REPARTAN (SACA UNA JAULA CON UN LORO DISECADO)
EUGIN: ¿QUÉ ES ESTO?
REINA ALEXIA: EL “LORO” DEL REINO ¿USTEDES QUE ENTENDIERON?
PRINCESA KARINA: HAAAA, EL “LLLLOORO”
EUGIN: YO ME CONFORMO CON QUE ME CONCEDA LA MANO DE SU HIJA, ME QUIERO CASAR CON ELLA.
REINA DANA: Y MI RODO SE VA A CASAR CON LA PRINCESA KARINA, POR QUE  LES INFORMO QUE MI HIJO LE SIGUE YENDO A LAS CHIVAS.
REINA GOETHEL: MIREN, MIREN LO QUE ME ENCONTRÉ (LEVANTA DEL PISO LA FLOR DORADA)
TODOS: ES LA MÁGICA FLOR DORADA
REINA GOETHEL: (CANTANDO) LIBRE SOY, LIBRE SOOOY.
RODO: ÉJELE, SE EQUIVOCÓ DE CUENTO
REINA GOETHEL: SI ES CIERTO.TODO ME SALE MAL (PONE CARITA TRISTE).
PRINCESA KARINA: NO ESTÉ TRISTE (DA UN PASO AL FRENTE, HACIA EL PÚBLICO) SI LO PIENSAN BIEN, NO VALE LA PENA SUFRIR POR COSAS TAN PEQUEÑITAS. SI TE EQUIVOCAS DE CANCIÓN, SIGUE CANTANDO
REINA ALEXIA: NO TE ENOJES SI EN VEZ DE ROSAS RECIBES TAMALES OAXAQUEÑOS
RAPUNZEL: O SI TE PERDISTE UNA FIESTA POR QUE NO TE DEJARON SALIR.
PRINCESA KARINA: EL MUNDO NO SE VA A ACABAR.
EUGIN: LA VIDA SIGUE SIN IMPORTAR SI GANASTE EL ORO DEL REINO O EL “LORO” DEL REINO
RODO:  NI SI LE VAS A LAS CHIVAS O AL AMÉRICA.
REINA DANA: NO TE ANGUSTIES SI TU HISTORIA NO ES PERFECTA.
NARRADOR: AL FINAL, LAS COSAS SIEMPRE ESTARÁN BIEN.
REINA GOETHEL: SI NO ESTÁN BIEN, ES QUE AUN NO ES EL FINAL.
PRINCESA KARINA: LA VIDA ES HERMOSA,  NO TE RINDAS. CUALQUIERA QUE SEA TU CUENTO
TODOS: PONLE A ESTE CUENTO UN FINAL FELIZ.
(SE AGRRAN DE LAS MANOS) GRACIAS (HACEN UNA CARAVANA AL PÚBLICO).

(SUENA MÚSICA DE PIT BUL Y TODOS BAILAN) FIN.

PUEDES DESCARGAR LA VERSIÓN IMRIMIBLE DANDO CLICK AQUÍ 

martes, 2 de octubre de 2012

2 de Octubre, no se Olvida.



El tío Juan es una persona bastante singular. Soltero empedernido, siempre anda algo desaliñado y viste un poco raro. Tiene el cabello ondulado, un rostro agradable y una mandíbula poderosa que, a su edad, logra arrancar algún suspiro a más de una fémina despistada. Hasta las jovencitas lo consideran “un señor guapo”; la única nota discordante en la agraciada faz de este galán otoñal es un enorme hueco entre su blanca dentadura; es decir, está chimuelo. Además tiene un tic: a veces, por el espacio de su diente chimuelo asoma involuntariamente la punta de su lengua.


 De joven se fue a estudiar al DF porque quería ser ingeniero, pero de algún modo  dejó las matemáticas y se pasó a la facultad de filosofía y letras donde se sintió como pez en el agua.


Inquieto como todos los jóvenes, el tío Juan se juntó con otros estudiantes foráneos que radicaban en el DF y formaron un grupo de rock llamado ostentosamente “los Dreamers”.


Eran los últimos años de la década de los 60´s y las acarameladas canciones del rock and roll iban dejando el paso al Rock, así, a secas. La juventud comenzaba a experimentar con música más progresiva, más pesada y escandalosa. “Música de marihuanos” decía  la dueña del cuarto donde se hospedaba el tío Juan, horrorizada ante aquellos greñudos  que se juntaban a dar de gritos y guitarrazos  y que tocaban de a gratis donde les dieran permiso de tocar.


Diversos eventos impidieron que el tío Juan llegara a ser un profesionista; se convirtió en carpintero, de los buenos. Lejos ha quedado esa época en la que cantaba a grito pelado covers de los Rolling Stones, pero aun conserva la habilidad con la guitarra y el gusto por la música. Tiene buena voz, pero el espacio abierto entre sus dientes es aun más notorio cuando canta.


Hace poco me lo encontré en una fiesta familiar. Después de unos tragos y canciones, ya entrados en confianza le pregunté acerca de su dentadura: ¿Tío, porque no te tapas esa ventana que se te ve tan fea? –


El tío Juan suspiró; le dio un trago a su cerveza y me dijo


– para no olvidar ---


--- ¿Para no olvidar que?


--- Para no olvidar que de chamaco, cuando estudiaba en México, tuve una novia  que se llamaba  Sofía.---  


--- No manches, tío.  ¿Estás chimuelo por un recuerdito de una novia de juventud? --- Le pregunté socarronamente.  El tío Juan encendió un cigarrillo, y dejó la guitarra de lado; señal de que iba a contar algo bueno –


 ---Mi novia era una jovencita que además de bonita era muy aguzada, tenía buena voz y  le encantaba la política. Siempre andaba en mítines y manifestaciones. Tú sabes sobrino,  que a mí  la polilla ni fu ni fá, lo mío siempre ha sido la música; pero ella me arrastraba con su entusiasmo a sus arguendes, y yo que la quería tanto, pues con gusto le acompañaba.


Un día me convenció de ir a uno de sus mitotes. Quedamos de vernos en el centro. Habría una manifestación en la plaza de Tlatelolco, una grande. Pues ahí me tienes gritando consignas por encargo de mi novia. Este puño si se ve, este puño si se ve …  así caminando hasta Tlatelolco. Cuando llegamos, unos chavos, de los líderes,  empezaron a hablar;  bla bla bla y yo en la baba, ni los escuchaba; estaba aburridísimo. De repente, todos comenzaron a correr, en estampida. Unos venían gritando que estaban balaceando  a los manifestantes.  Se oían truenos que después supe que eran disparos, gritos, mentadas. Tomé de la mano a Sofía y comenzamos a correr como locos. Pero la masa de gente espantada corría en todas direcciones tropezando unos con otros. Trastabillamos, caímos al suelo y  nos pisotearon. Cuando al fin pude levantarme, Sofía no estaba a mi lado. Empecé a buscarla a gritos, entre los rezagados que huían, entere los heridos que estaban tirados en el piso y nada.  Llegaron unos soldados y me agarraron, me llevaron a empujones,  junto con otros chavos,  a la parte trasera de un camión militar.


Todos estábamos callados, cagados del miedo, sin saber a dónde nos llevaban ni lo que nos iban a hacer. Cuando el camión se puso en marcha, uno de ellos me preguntó. --- A ver tú, cabrón, ¿qué venías gritando? ---


--- Yo nada – le dije, temblando.


--- No te hagas pendejo, ¿qué venías gritando? – Otro soldado me torció el brazo  y me hizo hablar.


--- Veníamos gritando que este puño si se ve ---


El gorila sonrió --- Este puño es el que si vas a ver, hijo de la chingada --- Me dio un puñetazo y me voló el diente. Estuve preso una semana, incomunicado. Cuando me soltaron, fui a buscar a Sofía. La busqué en el cuarto que rentaba, pregunté por ella a sus amigas, y nadie sabía nada. Fui a la Cruz Roja, a los hospitales, a las delegaciones… nada.  Un conocido me dijo que sabía de buena fuente que se la habían llevado al Campo Marte --- De ahí nadie sale vivo, mi chavo--  me dijo ominosamente; una chica que venía con él, lo contradijo --- no seas hablador, no le creas nada a este loco, Juan. A mí se me hace que se regresó a su pueblo … ----  La busqué durante semanas, meses…con el tiempo perdí la esperanza. No sé qué pasó con ella, la verdad... La cosa es que no me  pongo el diente para no olvidarme de Sofía, mi novia … el día que perdí este diente, también la perdí a ella ---


--- Estás muy wey, tío, ya lo pasado, pasado. ---


Un metiche le dijo -- búscala por Face Book---


Alguien de por la sala gritó: Música Juanito, Arráncate con “Macondo”.


El tío Juan aplastó el cigarro en el cenicero; tomó la guitarra y su  suave  voz de barítono vibró en el aire   “Los cien años de Macondo suenan, suenan en el aire …” Y la punta de su lengua se asomó por el espacio del diente chimuelo, cicatriz de un amor perdido.