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viernes, 10 de febrero de 2017

¿Cómo debe comportarse un Jefe Nuevo? : Sun Tzú y el Arte de la Guerra

Sin duda, una de las situaciones más estresantes para una persona, es estar al frente, por vez primera, de un grupo de personas bajo su mando.
¿Cómo debe actuar el nuevo jefe para ganarse el respeto de sus subordinados?
El gran estratega militar chino, Sun Tzú se vio en ésta situación cuando el Rey de Wú lo puso al frente de un ejército de prostitutas.
Si eres un Jefe Nuevo o tienes un jefe nuevo, mira el video y aprende del maestro.


martes, 7 de febrero de 2017

El Arte de la Guerra II

El Emperador confió el ejército en Sun-Tzú, quien defendió valientemente el reino hasta derrotar al enemigo. 
Cuando Sun-Tzú hubo ganado la guerra, el Emperador de Wu (que era un Emperador chino y nada tiene que ver con Lady Wuuuú) se tornó déspota y cruel, tirano y abusivo.
Sun-Tzú no quería trabajar para alguien así, pero desairar al Emperador lo condenaba a una muerte casi segura, por lo que una noche, dejando atrás todas las riquezas que el Emperador le había otorgado, partió con sigilo rumbo a oriente. Los pocos que le llegaron a ver, dijeron que no llevaba capa, ni espada, ni aún sus botas pués iba descalzo. 
Cuando le preguntaron que después de tantas batallas, qué es lo que había ganado, el respondió "mi libertad", cabalgó rumbo a la oscura noche y nunca más le volvieron a ver. (El Arte de la Guerra)

lunes, 23 de enero de 2017

El Arte de la Guerra

Cuando el Emperador preguntó burlonamente a Sun Tzú, si podría organizar un ejército, éste aceptó el reto. 
Lo que no sabía era que en vez de soldados, el emperador le enviaría 180 prostitutas, incluyendo sus dos concubinas favoritas. Al ver a las alborotadas mujeres,  Sun Tzú no se inmutó. Se acercó a ellas y les preguntó si sabían diferenciar la izquierda de la derecha, y las 180 concubinas del Emperador dijeron que si. Entonces Sun Tzú les dijo: "a mi voz girarán al flanco izquierdo o derecho, según les indique", pero cuando Sun Tzú dio la orden, las mujeres se echaron a reír. Sun Tzú pensó:"Si la orden no fue entendida, por que los soldados no  saben como  ejecutarla, la culpa es de quien dio  la orden, es decir, la culpa es mía". Volvió a acercarse a las mujeres y les mostró cual era la mano izquierda y cual la derecha, pero al dar la orden de voltear al flanco,las mujeres volvieron a reír y retocaron sus peinados. Sun Tzu pensó: "Si la orden no  es bien ejecutada por que no fue bien explicada, la culpa es de quien dio la orden, es decir, mía"  y volvió a acercarse a las mujeres. Esta vez, Sun Tzu les explicó cual era la izquierda y cual la derecha, inclusive el mismo ejecutó los ejercicios para poner el ejemplo. Cuando dio  la orden, las mujeres estallaron en carcajadas nuevamente. Entonces Sun Tzu pensó: "Si la orden fue bien dada y bien entendida, y aún así no  se cumple, entonces la culpa es del soldado" avanzó con pie firme hacia las mujeres, desenvainó su afilada espada y decapitó  a las dos concubinas favoritas del Emperador, acto seguido dio la orden de flanco izquierdo, y las 178 mujeres giraron en un movimiento perfectamente sincronizado. Sun Tzu se dirigió al Emperador que miraba horrorizado la espada sangrante del estratega: "Su Majestad, el ejército está listo" (El Arte de la Guerra)